28 julio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 28 de julio de 2017

Hace 43 años (¡43!) empecé a estudiar con Ignacio y con Cesc. El pasado miércoles nos reencontramos para cenar. Con Cesc me suelo encontrar (vivimos en la misma ciudad, compartimos aficiones) pero Ignacio vive lejos de Barcelona y nos hemos visto poco (casi nunca se acerca más a la realidad). Y pese a esa distancia en el tiempo y a la provocada por la falta de contacto, inmediatamente nos sentimos cómodos. Los muchos espacios vacíos en nuestros respectivos proyectos vitales, literatura, música, viejas historias, informaciones sobre las vidas de nuestros compañeros de clase… la conversación salta de un tema  a otro ágilmente y tras la cena en Due Spaghi (volveré, me gustó mucho) continuamos la conversación caminando por la calle, en el Marea Alta y en el Ocaña. El año que viene todos cumpliremos 50 años. Con promesas de organizar alguna sonada con esa excusa, nos despedimos. Me ha gustado verlos y volver a compartir un buen rato con ellos.

Leo la tercera entrega de “Mi lucha” de Karl Ove Knausgard. Más fácil que los dos anteriores libros, igualmente fascinante… el paseo por su infancia que propone Knausgard– quizá por la distancia en el tiempo – es menos obsesivamente detallista y más cargado de nostalgia. Nostalgia pese al miedo que domina gran parte del libro, nostalgia pese a los malos recuerdos también… nostalgia por una infancia, por un tiempo y por un lugar que quedaron atrás. Seguiré leyendo a Knausgard… sólo quedan tres entregas.

También sigo el repaso de los Blueberry. He empezado los volúmenes de “la Juventud” tras leer “Dust”. El oeste de Charlier y Giraud lo alterno con algún que otro paseo por el New York de Will Eisner.



24 julio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 23 de julio de 2017

Jueves. Acabo la jornada laboral y pocas horas después aterrizo en Belloch abriendo la casa de Marta y JoanMa. Primer baño de Cass en la piscina a los pocos minutos de llegar. Marta y Marga llegan un poco después y cenamos en el jardín. La desconexión es total. Hace poco más de un año salimos a navegar con un velero y decidimos repetirlo. Mañana es el día. Todos nos hemos cogido el día libre menos JuanMa y Toni que no han podido venir. Después de cenar pasan Esther y Albert camino de su casa. Nosotros dormiremos aquí.

Viernes. Nos levantamos pronto, desayunamos en la cocina. Pan tostado con tomate, queso, longaniza y jamón. Hace sol. Alargaríamos más… pero tenemos una cita en Palamos y un patrón – Mía, el mismo del año pasado – que nos está esperando. El barco es el mismo y también tenemos, como el año pasado, un poco de mar de fondo que hace la navegación más entretenida, pero más difícil el rato de fondeo. Durante la jornada tendremos lluvia, viento, nubes y sol… muchas conversaciones y viejas anécdotas. También tenemos pinos tocando al mar, grillos y olas… Acabamos fondeando en la bahía de Palamós. El sol nos acompaña durante el aperitivo que se convierte en comida. Tras la siesta es hora de volver al puerto. Foto de grupo y promesa de volver el año que viene. Empezamos a recoger el dinero para hacerlo posible.



Esto de navegar es más cansado de lo que parece. Los planes que habíamos hecho (yo ya veía que eran muy optimistas) se deshacen como un castillo de naipes y son sustituidos por una casera y una sobremesa tranquila.

Sábado. El desayuno en la cocina es casi perfecto. Falta café. Lo hacemos en Santa Cristina y aprovechamos para comprar los periódicos y un montón de revistas. Vuelta a casa, baños y aperitivos. Conversaciones. Sol. Tranquilidad. Vacaciones sin serlo. Comemos pollo a l’ast en la cocina. Marta y Marga vuelven a Barcelona y nosotros nos quedamos con la casa… y con su piscina. La casa era casi perfecta el año pasado. Ahora, con wifi, tendrán problemas para echarnos.

Recuperando el plan previsto para ayer, decidimos acercarnos a la Santa Market. Por comodidad, dejamos el coche en una de las áreas de aparcamiento (la Santa Market está en el medio de la puta nada… pero pese a eso te cobran el aparcamiento. Si estás dispuesto a pagar el doble, el acceso es más fácil). En el aparcamiento de 5 euros la vigilancia es menos estricta que en el aparcamiento de 10 euros (esa es una de las diferencias que nos comenta el personal). El nivel de polvo y de suciedad que acumulará el coche es, no obstante, el mismo. Al menos en suciedad no somos clasistas. Decidimos aparcar por 5 euros. Muchos deciden dejarlo a las puertas del cementerio, unos metros más allá pero gratuito.

El invento está bien organizado. Personal amable, espacio cómodo, marcas patrocinando, muchas mesas, foodtrucks y tiendas presuntamente artesanales. Echo de menos que en las barras sirvan cerveza de verdad (sólo tienen esa bebida de una marca que empieza por M y acaba por Z) porqué sé que, pese a que la oferta es totalmente prescindible y con la primera visita yo ya he tenido bastante, corro el riesgo de acabar más de un día aquí (y la cerveza ayudaría a hacerlo soportable).

Damos una vuelta, me bebo una clara (mezcladas con limonada, todas las cervezas y similares son parecidas) y decidimos prescindir de la oferta gastronómica (sin sorpresas en lo que a foodtrucks se refiere… si no vives aislado en las montañas ya sabes lo que te vas a encontrar) y cenar en el jardín de casa (me permitiréis que la llame así). Estrellas y buena compañía. La banda sonora, pese a la distancia, la pone la Santa Market. No es desagradable… pero estamos muy lejos (algún kilómetro nos separa… no sabría deciros exactamente) y no la hemos pedido (igual va incluida en el precio del parking y sólo la escuchamos los que hemos asistido). Me gustaría saber que piensa el Ayuntamiento de la Santa Cristina de esta oferta complementaria que ofrecen a todos los vecinos).


Domingo. Desayuno en la cocina y, previo paso por nuestra casa a dejar algunos trastos, café en un bar de S’Agaró. Vuelta a Belloch, piscina, aperitivos, descanso y desconexión total. Cass y María José disfrutan de la piscina (yo también, pero en la foto sólo salen ellas). El primer intento de salir cuando empieza a oscurecer fracasa (demasiados coches en la carretera). Volvemos al porche de la casa de Marta y JoanMa y a la seguridad del wifi mientras llueve y dejamos pasar el tiempo y los coches. Pensamos en abandonar el trabajo y quedarnos a vivir ocupando la casa. Lo pensamos seriamente pero finalmente se impone la insensatez. Volvemos de noche, contentos y cansados tras tres días de intensas pre-vacaciones.



Gracias a Marta y a JoanMa por su generosidad. Gracias a Albert, Esther y Marga por su compañía. Gracias también a Toni (te hemos echado de menos) y a Mía (por llevarnos a buen puerto). Y gracias a María José (y a Cass) por ser la mejor compañía posible. Ha sido un gran fin de semana.

18 julio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 18 de julio de 2017

Un año más en el Petit Format. Me encuentro con Jordi P y hacemos un par de cervezas mientras escuchamos a Hibernales y a Alberto Montero. Tras la música nos acercamos al Su Ca Pa para cenar. Han cambiado la fórmula desde la última vez que vine y la nueva no me gusta tanto. Empiezo a estar harto de tanto compartir. Por suerte, todo está muy bueno pero algunos problemas con las bebidas (tras la primera cerveza nos dicen que no tienen más de la que hemos pedido y tenemos que seguir con quintos de otra marca. Quintos en un restaurante… en fin). La noche, con los habituales paseos y discusiones, nos llevará al Depo, al Oncle Jack y al Genesis. Al salir no encontramos taxi. Con la mente ralentizada por el consumo generoso de cerveza y bourbon, no se nos ocurre utilizar el teléfono para pedir uno. Caminamos.

Hace años – muchos y seguramente antes de iniciar estas crónicas – hicimos varias cenas veraniegas en casa de Mario. Recordando esas cenas y también otras en el Ugarit, nos reunimos todos en el pequeño Ugarit de la calle Bruniquer. Comida familiar y de amigos. Recuerdos y alguna nueva historia. Me gusta recuperar tanto la compañía como el local.

Que largo es este mes de julio.

11 julio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 11 de julio de 2017

Hoy, este blog cumple 14 años y, aunque importante, no es el único acontecimiento trascendente que ha sucedido hoy. Tras mucho tiempo de ausencia, ha vuelto “el que grita”. Quizá a menos volumen que otros años – la edad no perdona – su grito ha vuelto a romper la noche y, quizá para compensar ese vacío que su falta de actividad nos provoca , hoy nos ha regalado un segundo grito de igual o mayor intensidad que ha provocado grandes sonrisas y una gran sensación de plenitud.

Y los últimos días… pues lo de siempre. Trabajo, calor, comidas con familia y amigos (la tradicional barbacoa – que ya no lo es – en casa de Kris y Tony, un buen rato en el CentOnze con María José y mi madre), lectura, paseos cortos con Cass...Las vacaciones están cerca… pero el camino es arduo.

07 julio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 7 de julio de 2017

7 de julio. Cuando acababa el primer encierro, solía llamarle para felicitarle por su cumpleaños. Lo hacía y comentábamos el encierro y los planes que tenía para el día. Hoy no he podido hacerlo. Y lo he echado mucho de menos.


Miércoles. Me encuentro con Toni y con Roger en su barrio. El Quimet está cerrado y acabamos en La Bodegueta. Alrededor de un barril que nos sirve de mesa surgen viejas historias – alguna también nueva, que no sólo de nostalgia vivimos – y la misma complicidad que tejimos trabajando juntos. Es agradable recuperar estos momentos. Rematamos con “la que sobra” en el Samba Brasil. Llevado por la nostalgia me pido una caipirinha. La nostalgia suele ser traicionera.

02 julio 2017

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Domingo, 2 de julio de 2017

Hace muchos años leí “A peu por l’Alt Maestrat” de Josep M. Espinàs. Me gustó mucho y poco después tuve la oportunidad de caminar una de las etapas de ese viaje. No he vuelto a leer ninguno de los libros de viaje de Josep M. Espinàs hasta ahora que me encontré con el “A peu per Castella” en las manos y no me pude resisitir. Durante los últimos días he acompañado al escritor por tierras de Soria mientras despertaba en mí la inquietud por hacer un viaje caminando y la nostalgia de unas tierras que nos acogieron – también hace muchos años – durante un par de veranos. Fueron pocos días pero intensos y guardo un sensacional recuerdo.

También he leído el “Vida en otro planeta” de Will Eisner y algunos cómics más de la serie Blueberry (la serie del oro de los confederados, quizá la cumbre narrativa de la saga).

Viernes. A la hora de comer, me encuentro con María José en el Bardeni (Valencia, 452. Barcelona). El Spin off del Caldeni parece que funciona mejor que el original y se ha acabado comiendo al restaurante original. Llego primero y espero con un plato de cecina y con una cerveza bien fría. Sardinas marinadas, Tataki de atún , Canelón de rabo de buey, Fricandó y Vaca charoláis. Todo delicioso. Servicio amable y, aunque salimos a 40 por persona, la relación calidad precio es muy correcta.

Sábado. Pablo y Elena organizan una reunión familiar en su casa. Entre adultos y niños somos 17. La cocina de Elena siempre es deliciosa. Un surtido de entrantes de lujo, huevos escalfados a baja temperatura, fricandó, pato con peras y tartas caseras de queso y chocolate…


Y sin dejar la gastronomía que ha marcado este fin de semana, hemos empezado a ver Samurai Gourmet, una serie japonesa deliciosa.

26 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 25 de junio de 2017

Y tras la verbena – como cada año en Graceland y con amigos –, fin de semana de extrema pereza y pocas ganas de salir (algún paseo corto con Cass y poco más). Películas, juegos, siestas… y un constipado en plena ola de calor.

He leído el “Cabaret Pompeya” de Andreu Martín. Fines de semana de festivales y trabajo han hecho que la lectura se haya prolongado más de lo habitual. “Cabaret Pompeya” es una novela negra que, sin querer ser histórica, ambienta perfectamente la Barcelona de la república, de la Guerra Civil y de los primeros y últimos años del franquismo. Andreu Martín tira de oficio para fabricar una de esas novelas corales que reflejan una sociedad y su evolución. Una gran novela sobre Barcelona. Una más.

Hay veces que lees algo que hace tiempo que quieres escribir. Cuando pasa, tienes dos opciones: escribes tu propia versión o compartes el texto que cuenta más o menos lo mismo que quieres contar y que – como es el caso  - está firmado por alguien que escribe mejor que tú.

Gaudí te odia
Carlos Zanon

Ultimamente no soportamos a nadie. Ahora resulta que alguien ha reparado en que los turistas no son viajeros. Y en que molestan. Y en que sobran. Como si turistas y viajeros no hubieran molestado y hubieran sobrado siempre. Me temo que los despreciamos para no quedarnos fuera de onda. Tenemos tantas maneras de decir lo que pensamos, que tratamos de pensar todos lo mismo no sea que nos llamen la atención. Decir que no te molesta el turismo por la Rambla es como decir que te gusta el cine de Almodóvar. Pudo estar bien, pero ya no. Soplan brisas de añoranza de un mundo adánico donde Peret cantaría a Víctor Jara y en las mercerías se seguirían vendiendo botones y cremalleras.

Quizá no nos guste que exista el turismo como ocio. O no aguantamos a nadie que no esté a nuestra altura. De todos es sabido que los barceloneses cuando viajamos nunca hacemos turismo. Ni buscamos hoteles baratos, comer de cualquier manera y entrar en manada en cualquier ruina, comercio o bar siempre y cuando no se cobre entrada. Los barceloneses somos viajeros indómitos al tiempo que educados, de nivel económico alto sin que se note y compramos libros en Shakespeare & Co. y bailamos milongas en la Catedral del Tango. Una vez corrió la leyenda urbana de que un barcelonés había bostezado en el Museo Británico y que otro repartió bolígrafos a niños en Zambia, pero resultó que el primero era de Sabadell y el segundo lo que repartió fueron poemas de Joan Salvat-Papasseit. El barcelonés sólo se permite ser turista, almogávar y colonial, cuando viaja a las Baleares pero yo estuve en Eivissa de adolescente y he de callar.

El turista no es culpable de nada. Quizás de su atuendo y sus chanclas, su querencia a una gastronomía autodestructiva, el ansia de sol sin protector y de alcohol sin vesícula biliar. Ves atravesar entes tipo cigüeña, disimulando –sin conseguirlo– su pinta de guiri, bajo dianas y balas, pintadas que los envían a casa o les dicen que Gaudí los odia. ¿Qué puede haber más cruel que irte a la cama pensando que Gaudí te odia? Nada. Quizás debamos replantearnos cómo asimila el turismo una ciudad –ejem, perdón– de pequeñas dimensiones como la nuestra. Un rollo tipo Contrabandistas de Moonfleet creo que funcionaría a la perfección en Barcelona. El plan sería que, a eso de las tres de la mañana, serían desembarcados los turistas, en botes de remos, en la playa del Bogatell. Dejarían todo su dinero a músicos callejeros y empleados de CaixaBank a la espera de sucursal. Los turistas serían gente de posibles, nunca millonarios porque un turista millonario es, simple y llanamente, despreciable. Mediante túneles bajo tierra los guiaríamos antes de amanecer a visitar el parque de la Oreneta, ópticas de Via Júlia y curvas de Can Caralleu. Un grupo de cada veinte podría ver salir el sol desde el Park Güell, y por sorteo, tocaría desayuno en el Glaciar. Después, túnel, bote y a las nueve en el barco otra vez, escondidos hasta la noche. Los que viniesen en avión podrían coger metro hasta Bogatell, claro.

22 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves, 22 de junio de 2017

Martes. Día horrible de trabajo. Empalmo reunión tras reunión - non stop y corriendo de una a otra - de 10 a 9:30 -. Llego tarde a la cena con Albert, Esther, Marta, JuanMa y María José, pero gracias a ellos recupero las fuerzas perdidas.

Mariona me dijo que ya lo había visto... pero hasta hoy no puedo decir oficialmente que ya es verano. Aquí tenéis la tradicional pastilla de Fogo del vecino guarrete.





19 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 17 de junio de 2017
Sónar, día 3

Tras una mañana de perezas – yo – y de mucho dormir – Alejandro – nos acercamos, de nuevo pronto, al recinto del Sónar. Antes de entrar visitamos el Pabellón Mies Van der Rohe para ver – sobretodo escuchar y sentir - la instalación de Mark Bain. El artista capta con sensores sísmicos las microvibraciones que recorren los materiales con los que está hecho el Pabellón. Estas vibraciones son amplificadas – mucho – y reproducidas por un sistema de altavoces. Esto también es Sónar y es una de las cosas que lo convierten en un festival único en el mundo.

Las primeras horas siempre son tranquilas. Primera cerveza con Jordi P, comida en el Village, algún vistazo a los escenarios que ya están funcionando… Un poco de Animic, una pizca de Joe Goddard… y, en una actuación que prometía más de lo que nos ofrece, vemos a Oblique con Carlos Bayona. Su sonido ochentero no nos aporta demasiado y, tras unos cuantos temas, nos vamos a ver a Gaika. Pese a que abusa del autotune, su actuación es contundente. Dancehall y hip hop de alto voltaje con un sonido crudo e industrial. Pese a que se pueden encontrar paralelismos por los parámetros musicales en los que se mueven, Gaika está a años luz de la actuación de CTangana (a la que me arrastra Alejandro, demasiado tarde descubro que es uno de los Agorazein que ya sufrí en el Primavera Sound de este año  ). En Gaika todo es profesionalidad, preparación y talento, en CTangana  es vacío. Debo decir que entre el numeroso público, soy el único que lo ve así y el resto de la gente se lo pasa en grande.

Tras él tenemos una cita en la zona de realidad virtual donde me convierto en un dinosaurio, en un gorila, en un mono con cartera, en un dragón… y disfruto como un enano en un entorno virtual.


Queda ya poca energía. Fantástica actuación de Sohn para quemar las últimas reservas y vuelta a casa. Estoy agotado y, tras cenar, me retiro a dormir. Evidentemente, tampoco hoy habrá Sónar noche.

16 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 16 de junio de 2017
Sónar, día 2

Este año se nos ocurrió invitar a Alejandro a vivir el Sónar. No sé si podré llegar hasta el final pletórico de energía, pero seguro que será divertido. Llegamos pronto y aprovechamos las primeras horas para visitar Sonar Planta y la zona del Sónar+D que cada año ocupa más espacio y tiene más peso en el Festival. Aprovechamos también para hacer el primer recorrido de tanteo por los diferentes escenarios que empiezan perezosamente a despertar. Un poco de Juan Ingaramo (me gusta lo que escucho) y algo de SonarDome… no sabría decir quienes eran. La primera sorpresa musical nos la regala Jacques y su extraño peinado. Divertido, sorprendente e intenso nos ofreció uno de los conciertos del día.

Alejandro me arrastra a escenarios que no pisaría sin su compañía. Así acabo viendo a Bad Gyal. Su actuación, sin ser el despropósito de lo que me encontré ayer en este mismo escenario, no la guardaré entre mis mejores recuerdos musicales del Sónar. Recupero sensaciones – intensas, rozando lo salvaje - con la brutal agresión sónica y lumínica de Evian Christ. Su actuación en la edición de este año se recordará como una de las gozosas salvajadas del Sonar día.


Nos trasladamos al SonarComplex para ver la actuación de Nonotak. El dúo tiene un montaje impactante – en blanco y negro –. Alejandro se deja tentar por las mullidas butacas de la sala pese a que los decibelios y la fuerza de la actuación son notables. Rematamos, ya agotados, en el Village con Craig Richards. María José nos espera en casa con unas reparadoras pizzas. No habrá Sonar noche debido a la falta de fuerzas.

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Jueves, 15 de junio de 2017
Sonar, día 1

Primeras horas en el Sónar. Primera cerveza (cara) y toma de contacto con la habitual sensación de día de la marmota que acompaña a las primeras jornadas de un festival conocido. Aprovecho para pasear entre escenarios y para convencer a amigos, conocidos y saludados (y a algún desconocido también) que no se pierdan la Phosphere de Daito Manabe.

Escucho a RayRay en el SonarDome y, pese a que la oferta gastronómica del Festival es muy decente, prefiero salir del recinto para comer en Il Golfo di Napoli. La pizza sigue siendo tan buena como siempre.

Vuelta al recinto para ver Entropy, un interesantísimo proyecto que une músicos, artistas y científicos. Me encuentro con Jordi P. Un poco de Daniel Brandt & Eternal Something, una pizca de Princess Nokia… con incredulidad asisto a la performance bizarra de Yung Beef (bases y voces pregrabadas bajo gritos que pretenden ser la actuación. Cero preparación, menos calidad... y sin embargo éxito de público. Debo estar haciendome viejo. Creo que, ante la posibilidad de disfrutar con semejante engendro, me alegro) y acabo la jornada con el sonido denso de Andy Stott, sin duda, lo mejor del día.


El Sonar es un excelente generador de endorfinas, una bomba de conocimiento que va directo a los centros de placer del cerebro. Una gozada única que tengo la suerte de tener en mi ciudad.

15 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 14 de junio de 2017

Desde hace años, uno de los puntos imperdibles del Sonar es Sonar Planta, una instalación artística de gran formato que cada año sorprende. Este año se llama Phosphere.

Asisto a la presentación del artista japonés Daito Manabe y quedo fascinado. La instalación es interactiva y, en ciertos momentos del día, se reforzará con un espectáculo de danza que exprime hasta el límite las posibilidades tecnológicas de la instalación. Es una lástima que sólo esté disponible durante cuatro días y sólo para asistentes al Festival. Si eres uno de ellos, no dudes en visitarla.



María José no llega a tiempo tras un día complicado y asisto sólo al estreno de “Bodas de Sangre” en la Biblioteca de Catalunya / La Perla 29. Lo siento por ella, me lo paso genial.


Y tras tiempo sin hacerlo, vuelvo a introducir una de esas críticas – a lo Bret Easton Ellis en “American Psycho” – que rompen el ritmo y que son absolutamente prescindibles. Pero es que la obra lo pedía a gritos.

Bodas de Sangre
Biblioteca de Catalunya / La Perla 29

Lo primero que me vino a la cabeza,  al entrar en las naves góticas de la Biblioteca de Catalunya que acogen el Bodas de Sangre de La Perla 29 y ver la disposición del escenario, fue un torneo medieval. Y el Bodas de Sangre dirigido por Oriol Broggi tiene algo de torneo, un poco de western, mucho simbolismo, momentos de mucha verdad y un ritmo – flamenco – endiablado.

Hay muchos protagonistas que explican mi fascinación por este “Bodas de Sangre”:
El escenario aprovecha al máximo los recursos del espacio con mucha creatividad y una sana economía de recursos que gracias a la luz y a un hábil uso de las proyecciones nos transporta saltando entre escenas, lugares y tiempo.

Un caballo y sus apariciones llenas de carga simbólica también es uno de los inesperados protagonistas aunque el  escenario parece hecho a medida para él.

Fascinantes Clara Segura y Nora Navas que resplandecen llegando a intercambiarse alguno de los papeles principales que interpretan ambas. Del resto del reparto – que las acompaña a un gran nivel – destaca un gran Ivan Benet que borda los diferentes roles que asume.  

Pero, para mí, es la música de Joan Garriga uno de los grandes aciertos del espectáculo. Al piano, a la guitarra o al acordeón,  flanqueado por Marià Roch i Marc Serra, marca de manera magistral los tempos, imprimiendo ritmo, locura y tensión. Aires flamencos, de western terminal, de fiesta, 
momentos íntimos… y Camarón (Nana del Caballo Grande, la Leyenda del Tiempo…), Pata Negra (Bodas de Sangre) y Morente – aunque sus Lorca fueran otros – flotando en el aire. La obra tiene el final musical – por Camarón – que mi subconsciente ya estaba pidiendo a gritos.



Y todos estos protagonistas están mezclados en la medida justa por Oriol Broggi que ha sabido dar el ritmo adecuado a un espectáculo lleno de poesía, magia y verdad. Este Bodas de Sangre pone el listón muy alto a la temporada veraniega que acaba de empezar. ¡Que nadie se lo pierda!

13 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 13 de junio de 2017


En el Arts Santa Mónica Brian Eno inaugura “Lightforms / Soundforms”, una gran exposición en la que la luz, el sonido y el proceso creativo son los protagonistas.  Hay que ir con tiempo y dejarse envolver por “New Space Music” o “77 milion paintings”. Los sofás dispuestos en una y otra, ayudan a la contemplación inmersiva. Y vale la pena. Aunque está vinculada al Sónar, estará en el Arts Santa Mónica hasta el 1 de octubre.

New Space Music a l'Arts Santa Mònica

12 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 12 de junio de 2017

Queda poco de mí tras cuatro días inmerso en el Tast a La Rambla. Como cada año, ha sido agotador pero muy gratificante poder trabajar junto a un equipo fantástico y rodeado de gente feliz mientras disfrutan de la mejor oferta gastronómica de la ciudad condensada en pocos metros cuadrados.

Con tanto tiempo en La Rambla, he podido probar algunas de las propuestas de los restaurantes. Aquí mi ranquing personal (teniendo en cuenta que no las pude probar todas).

Top 3

Un año más, el Mano Rota se ha alzado con el premio a mi tapa favorita del Tast a La Rambla, su cordero con curry rojo estaba impresionante. Le acompañan en el podio el Gazpacho ahumado con mojama de atún del Marea Alta y los Agnolotti del plin del Cecconi’s.

Han estado cerca del pódium

La leche de tigre del Yakumanka, el Bao Ho Chi Minh del Bao Bao, el ceviche del Spoonik,  el Steak Tartar Poele del Opera Samfaina, el Taco al Pastor del Oaxaca, el Rabo de toro de Casa Leopoldo, la coca de aceite con tartar de tomate, aguacate, bacalao marinado y caviar de trucha del Bitxarracu, el Mollete de sobrasada de pulpo del Bobo Pulpín y el Nasu Dengaku de mar y Montaña del Kak-koy


Y he tenido la suerte de probar muchas más… y todas estaban realmente buenas. Empieza ahora el trabajo para que la próxima edición sea mucho mejor.


06 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 5 de junio de 2017

Domingo. Día de pereza máxima y dolor muscular tres el Primavera Sond. Tele, sofá y lluvia. Por la noche consigo salir de casa con la intención de ver a Shellac como resopón del festival. Llego justo y hay mucha cola. Tras diez minutos veo que este año no cumpliré con la tradición y no disfrutaré de la contundencia de Shellac. Me consuelo viendo a Ondina en la sala 2 mientras me bebo la última cerveza de esta edición.


Lunes. Festivo. Día de más tele y más sofá. Barbacoa con Mariona (que nos ha facilitado disfrutar más intensamente del Primavera Sound al ocuparse de Cass) en el patio de Graceland y tristeza por acabar este paréntesis musical.

04 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 04 de junio de 2017

Primavera Sound. Sábado 3
Nunca vi a Surfin’ Bichos y hoy el Primavera Sound me da la oportunidad de reparar esta carencia. El aforo del escenario es muy limitado. Somos de los primeros en llegar – casi media hora antes de la hora de apertura – a las puertas del recinto del Festival.  Cuando las puertas se abren, todo el mundo a mi alrededor empieza a correr hacia el punto donde se reparten las entradas. No era mi intención… pero no hemos llegado tan lejos para rendirnos. Empiezo a correr como si no hubiera mañana (y como si mi hígado, ya castigado por varios días de festival y no en un estado inmaculado, no quisiera bajarse de mi cuerpo en pleno sprint). Consigo llegar apenas con vida y, mientras me recupero, alguien coloca en mi muñeca una pulsera. En mi estado semi-comatoso pienso en ambulancias, hospitales y cuidados que me devolverán a la vida… pero pese a su aspecto, la pulsera no tiene nada que ver con el mundo médico sino que servirá para darme acceso al concierto. La primera cerveza empieza a devolverme a la vida.

No podía haber mejor escenario para ver a Surfin’ Bichos recuperando todos los temas de Hermanos Carnales.  Lo paso genial con un concierto que me llega con 25 años de retraso, sin la frescura del momento, pero con la misma entrega y una mayor profesionalidad y oficio.




Nos encontramos al salir con Cesc y comentamos la jugada. También nos encontramos con Jordi P y vemos un poco de la actuación de Museless.  El cartel del Primavera Sound tiene pocos errores. A la misma hora se condensan dos: Junjun es más propio de otros festivales y está puesto con calzador en el Primavera. El otro error, Agorazein, me parece peor. Calidad nula, ego desmedido, humor de bajo nivel  y playbacks vergonzantes. Una falta de respeto a los músicos que, con apuestas de mucha más calidad, han quedado fuera del cartel.

Thurston Moore me devuelve la fe en el Festival y en la música con un concierto corto pero impecable. De nuevo en el Heineken Hidden Stage, rodeado de gente con ganas de escuchar y de pasarlo bien con la música, lo paso genial.



Renunciamos a Van Morrison y cenamos algo mientras Angel Olsen pone banda sonora.

Estamos muy cansados pese a que es pronto. Teenage Fanclub ponen punto y final a nuestro festival con una actuación impecable. Todos los temas son jodidamente buenos y gasto las últimas energías con algún que otro bailoteo.




Mañana quizá llegará, si las fuerzas lo permiten, un regalo de despedida. 

03 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 3 de junio de 2017

Primavera Sound. Jueves 1

Primer día oficial del Festival después del aperitivo de ayer. Los jueves siempre son el día con menos afluencia de público, pero al llegar ya nos damos cuenta que hoy no será así. Dejo a María José en la cola y aprovecho para ver el final del concierto de Kokoschca. María José tarda menos de lo previsto en entrar y nos damos un primer paseo, nos encontramos con Jordi P. y planificamos una jornada en la que coincidiremos poco mientras escuchamos a Mishima.

Convencemos a Jordi P. para que nos acompañe a Mordor – entiendo sus razones para evitarlo – para ver a Triángulo de Amor Bizarro que, como siempre, convencen. Sigo prefiriéndolos en sala pequeña, pero se defienden también en uno de los escenarios de Mordor.

El Heineken Hidden Stage es mi escenario favorito del Primavera Sound. Silencio respetuoso cuando el concierto lo requiere, buen sonido y estética y proximidad de sala de conciertos mediana. Es lo que necesita Aldous Harding para brillar. Voz impresionante y buenos temas. Gran concierto.


Tras él, vuelvo a Mordor para ver a Solange. Musicalmente impecable ofrece un show milimetrado. Quizá demasiado. Yo prefiero que en un directo pasen cosas y gozar de un cierto margen para la sorpresa. Pese a todo, buen concierto. Mi intención es, a continuación, disfrutar de Bon Iver. Consigo situarme relativamente bien pero no estoy cómodo y, tras algunos temas, decido abandonar Mordor. El concierto – los pocos temas que escuché – también impecable, también algo frío.



Todo lo contrario que el directo arrollador de Kate Tampest. El hip hop tendría que ser siempre así. Reivindicativo, inteligente, brillante musical y literariamente, arrollador… el mejor concierto para despedir- pronto – mi jornada.



Inicio una larga vuelta a casa en transporte público.

Primavera Sound. Viernes 2

Mi intención es pasarme la mañana descansando. Tras pasear con Cass y desayunar me vuelvo a la cama con la intención de regalarme perezas inmensas y largas hasta la hora de comer. Una luz se enciende en el fondo de mi consciencia y poco a poco va ganando intensidad. De golpe se convierte en un fogonazo que me recuerda que me he comprometido a participar en un jurado. Tengo el tiempo justo para saltar de la cama, ducharme, vestirme y correr hacia el centro. Adiós mañana de pereza.



Aterrizamos en el Festival en un momento de intenso contraste local. Rebuig provocan terremotos mientras El Petit de Cal Eril intenta minimizar sus efectos. Para sentarnos a planificar la jornada – y para un día soleado – preferimos al segundo.  Jordi nos encuentra y volvemos a ver que será otro día de pocas coincidencias.



Las primeras horas son algo flojas. Decidimos visitar los dos escenarios del Primavera Bits que este año se ha acercado más a la playa. Desde allí tenemos que ir a Mordor y decidimos calcular la distancia entre el escenario Heineken y el Desperados. Es un poco más de kilómetro y medio. Por el camino vemos a la brasileña Tié.

Hace dos años vi a unos jovencísimos Belako. Me encantaron. En este tiempo han ganado en contundencia y seguridad, pero siguen encantándome. Sus directos son una garantía de diversión.


Los que somos veteranos del Festival sabemos que para disfrutar de los conciertos en el Auditori Rockdelux hemos de pasar algunas – no pocas – incomodidades. Lo de este año, no obstante, roza el esperpento más absoluto. 

La tragedia de entrar en el Auditori Rockdelux. Crónica apresurada e indignada

Hacemos cola y, cuando llegamos a la primera puerta, nos dicen que necesitamos una entrada. Corro a la taquilla y, por suerte aún quedan. Naturalmente no son gratuitas. Dos euros por entrada. Económico si no hubiéramos pagado previamente un abono que, en teoría, te da acceso a todo el festival. Tras pasar el primer control empieza un mareante zigzagueo entre cintas y vallas hasta el segundo control. Aquí te obligarán a abandonar todo aquello comestible (nosotros, conocedores de esta política ya tradicional, no llevamos nada). Nuevo zigzagueo mareante hasta la puerta del auditorio donde crees que ya todo lo malo ha pasado. Pero por desgracia no es así.  Dentro del auditorio somos obligados, con todo lo contrario a la amabilidad, a seguir un recorrido determinado que acaba, no podía ser de otra forma, con un nuevo zigzagueo y una nueva cola en la que deberemos esperar cinco minutos – totalmente parados – a que nos dejen acceder a la sala. Para mi sorpresa, el  Auditori no está a tope y todas estas medidas es para un volumen de gente que apenas ocupa las primeras filas (luego se irá llenando, pero todas las medidas no son por una afluencia masiva sino una operativa planificada por el hermano malvado y falto de luces de Donald Trump). Nota a los responsables del Festival (los demás estáis exentos de su lectura): Supongo que muchas de las normas estultas son imposiciones de la dirección del Auditori. Replantearos la relación. Es necesario un escenario así, pero la incomodidad es cada vez mayor y el trato resulta, en ocasiones vejatorio para un personal que es, en una inmensa mayoría, educado y respetuoso. Gracias.

La maravilla de entrar en el Auditori Rockdelux. Crónica de un concierto maravilloso.

Todas  las incomodidades sufridas las compensa un concierto sublime (en realidad, medio concierto) de The Magnetic  Fields. La primera parte de ese inmenso repaso a la vida de Stephin Merritt que es “50 song memoir” fue una pequeña – en realidad, no tan pequeña – delicia, un concierto lleno de humor y sorpresas.  Stephin Merrit, encerrado en el comedor de su casa y rodeado por seis músicos repaso una canción por año de su vida con humor, ironía y nostalgia para un público que, en general, se acerca mucho generacionalmente a él. Una hora y 45 minutos, con pausa incluida que continuará hoy con otro largo concierto (que seguramente me perderé ya que a la misma hora hay nostalgias particulares con las que lidiar).

Y tras The Magnetic Fields hay que reponer fuerzas. Lo hacemos – este año solos (echando de menos a Núria y Jordi R, que este año no han venido, y a Jordi P que recorre el Festival por su cuenta)- con los tradicionales libritos del Primavera Sound.


Rematamos la noche con un conciertazo de Arab Strap. Es pronto pero estamos agotados. Mañana más.


01 junio 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves, 01 de junio de 2017

Me reencuentro con el gourmet de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi en “Paseos de un gourmet solitario”. Es una delicia acompañar al protagonista en sus comidas solitarias. Restaurantes sencillos, errores y aciertos, reflexiones sobre gastronomía, costumbrismo y una pasión por la comida sin estridencias ni postureos. No está lejos del lenguaje de un blog de restaurantes de menú, pero el dibujo de Jiro Taniguchi lo convierte en obra maestra.

MODE PRIMAVERASOUND 2017 on

Me acerco al recinto del Forum  con la intención de hacerme con una de las entradas para “Dancefloor Meditations” de Jarvis Cocker y, pese a que llego pronto y que son sólo para abonados me dicen que ya están todas entregadas. Me temo que muchas de ellas a “pesebristas” varios. Lo malo de tener los abonados garantizados es que se les cuida poco y esta clase de cosas es lo que ha hecho que varios amigos dejen de asistir a un festival al que eran asiduos y que, a pesar de estas pequeñas cosas, sigue siendo muy grande.

Aprovecho el desplazamiento para, llevado por la nostalgia, ver la actuación de “7notas 7colores”. Me traslado al Moog de hace muchos años cuando los vi en la presentación de “Hecho es simple”. La energía poderosa de aquel entonces ha dejado paso a… simple nostalgia. La tarde mejora con la actuación de Gordi, todo un descubrimiento y con la primera fiesta colectiva del festival de la mano de Local Natives.



Sólo ha sido un aperitivo. Hoy empieza todo.

29 mayo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 29 de mayo de 2017

Martes noche. Romper la rutina un martes con una cena con amigos siempre es una buena idea. Aunque después tenga un precio alto que se acaba pagando durante toda la semana. Cosas de la edad. Con Esther, Albert, Marta y JoanMa cenamos en el Kao Dim Sum (Bisbe Sivilla, 48. Barcelona. Teléfono 934173064). La comida está deliciosa. El servicio es correcto pero nos ofrece un contraste extraño que rebaja la valoración de la experiencia. Una de las personas que nos atiende es demasiado lejana – la sonrisa parece algo ajeno a su personalidad - y la otra persona que se encarga de nuestra mesa es incómodamente cercana. El punto medio, estoy seguro, es lo correcto.


Sábado. Con la excusa de recoger una elíptica – que Jordi R y Núria nos regalan – y ver la final de la Copa, acabamos comiendo salchichas y bebiendo mucha cerveza. El ejercicio de cargar la elíptica en el coche es la primera de las muchas torturas que el objeto me proporcionará. Compensamos con largos desayunos y generosos aperitivos en el patio de Graceland.

22 mayo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 22 de mayo de 2017


El Maremagnum Fest cierra su primera edición con un conciertazo de León Benavente. El Festival, junto al mar, con un cartel interesante y gratuito, ha empezado con buen pie. Y nosotros rematamos el fin de semana – con perezas, arroz en el patio de Graceland con Mariona, un poco de tele (estamos viendo “Una serie de catastróficas desdichas”) y la resolución de un ataque de “ansia de chino” ya relatado- de la mejor manera posible.


21 mayo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 21 de mayo de 2017

Pese a las muchas horas invertidas en su estudio, nadie conoce las razones por las que se produce la llamada “ansia de chino”. Lo cierto es que el “ansia de chino” se produce de manera recurrente sin que se conozcan las causas que la desencadenan y su efecto más conocido es una necesidad imperiosa de comer en un restaurante chino. Las víctimas habituales del “ansia” – no nos afecta igual a todos – sufren en silencio sus efectos. La confianza que me une a María José, no obstante, hace que compartamos las más íntimas afecciones y el viernes nos dimos cuenta que ambos estábamos aquejados de una superlativa “ansia de chino”. Lo solucionamos con una sensacional comida en el “Memorias de China” que ha solucionado – aunque sabemos que sólo es temporalmente – nuestra afección.


Mis recuerdos de la Avenida de la Luz son pocos. La recuerdo – ya en su decadencia – como una zona oscura y sucia, refugio de los restos de noches inciertas, cuando – siendo yo un niño – me encontraba con mis compañeros de excursión los sábados o los domingos a primera hora, antes de coger el tren con destino a alguna montaña a la que subir. También recuerdo el cine – en la época que lo recuerdo ya convertido en Cine X – como un sitio poco recomendable en el que querría entrar pese a que no me atrevía a hacerlo. Ahora, la Avenida de la Luz, desaparecida como centro comercial subterráneo, forma parte de una tienda de perfumes de un centro comercial y el cine desapareció poco antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Desde el viernes, una exposición de video arte vinculada al Festival Loop, Underloop lo recupera con una muestra de cinco artistas emergentes comisariada por Amanda Masha Caminals. Recuperar el espacio es curioso y la exposición aprovecha al máximo las características del espacio y exhibe obras que reflexionan sobre la evolución de los entornos.


19 mayo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 19 de mayo de 2017

Mi padre murió hace casi medio año. Desde entonces he pasado muchas horas en su habitación intentando poner orden a las cosas que le rodeaban.  Lejos de conseguirlo, sigo navegando entre los objetos que le hicieron feliz. Miles de objetos ordenados según un criterio sólo inteligible para él y que, ninguno de los que lo quisimos, somos capaces de descubrir. Bajo el aparente caos, sé que había un orden. Pero era un orden personal que se fue con su creador.

Ante la tentación de no tocar nada y dejarlo todo como un homenaje, surge la certeza de que, sin él, sus objetos dejan de tener sentido. Naturalmente conservaremos aquello que tiene valor sentimental para nosotros: ese libro que nos hizo pasar un buen rato, aquel cómic con el que aprendimos más que con una semana de clases en el colegio, sus dibujos, algunos objetos de escritorio… el resto de objetos – vendidos, regalados…- espero que acabe en manos que sepan apreciarlo tanto como él lo hizo.

Tras escribir, hace ya más de una semana, mi última crónica hasta hoy, me encontré con Toni y con Oscar en Sant Boi para comernos y bebernos el mundo en la Brasería Nicasio. Calamares deliciosos, mucha carne a la brasa y muchas risas.

Fin de semana familiar para celebrar el aniversario de Pepe y Lidu. Comidas abundantes, poco ejercicio y muchos ratos de descanso.

Me lo he pasado bien leyendo “La Criolla. La puerta dorada del Barrio Chino” de Paco Villar. Descubro un chino – el primero, el que primero que desapareció – que no conocía. Lo alterno con la relectura de los Blueberry y de los cómics de Will Eisner (“Último día en Vietnam”, “El Soñador”, “Una cuestión de familia”…).


El resto es trabajo y poco más. Y hoy, por fin, es viernes.

10 mayo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 10 de mayo de 2017

Mi primer encuentro con la obra de Jesús Moncada fue una adaptación teatral – Mequinensa – que no me acabo de gustar. Entonces no lo sabía, pero esa Mequinensa que se pudo ver en el TNC no hace justicia a la obra de Moncada. He leído – disfrutando mucho – el “Camí de Sirga” escribió en 1988. Es una delicia. Un pedazo de la historia de un pueblo que ya no existe hecho a partir de las personas – muchos de ellos verdaderos personajes – que vivieron en él. Le veo – salvando distancias que son abismales – una influencia del realismo mágico trasladado a las tierras del Ebro. Pero el Mequinensa de “Camí de Sirga” comparte con Macondo el protagonismo en la obra, su evolución de la opulencia a la decadencia y la magia que impregna la realidad para hacerla mítica. Buscaré más obras de Moncada, espero que sean tan buenas como esta.


También he leído “Personajes de la Rambla en el imaginario popular” de Alicia Berlanga. Conozco a Alicia y me ha gustado leer un libro en el que habla con pasión de los personajes que han construido la leyenda de la calle donde vive. 

08 mayo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 8 de mayo de 2017

Empieza a estar claro que la cosecha del 2017 de este diario será escasa y de poca calidad. Pese a que existe la voluntad de continuar con él, los escritos se espacian y se agostan. ¿El principio del fin? Me gustaría decir que no, pero no estoy seguro. 

No tiene sentido hablar ahora de todos los buenos momentos vividos los últimos 21 días con familia y amigos. Pero no me resisto a uno de esos resúmenes de aliño en el que condensaré en pocas líneas todo lo vivido en tres semanas.

Esto es lo que no he contado en este diario: una barbacoa en Graceland con amigos tras una carrera nocturna en la que no participé, un Sant Jordi vivido intensamente – y trabajando - en La Rambla, una cena con Jordi P. recuperando barrio y locales de antaño, un restaurante de carne que no ofrece vino ni cerveza y del que me marché sin llegar a pedir, un par de presentaciones de libros, un largo fin de semana en Cadaqués con Núria y Jordi R (playas, excursiones, buenos restaurantes, desconexión…),  una barbacoa en casa de Núria y Jordi R.,“A tots els que heu vingut” en el Tnc (bien) y “Ricard III” también en el Tnc (no funciona pese a tenerlo todo a favor). Y, a parte, lecturas, paseos, siestas y trabajo.


Espero volver pronto.

17 abril 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 17 de abril de 2017

Mañana toca volver al trabajo tras unos días de merecido descanso y después de 10 días sin aparecer por aquí. Se empieza a confirmar que la cosecha escrita de este diario el año 2017 será magra.

Una vez más me enfrento a un resumen apresurado de los últimos días:

Sábado. Teníamos que ir al concierto delos Punsetes y los Ganglios en la Sala Salamandra. La siesta que nos regalamos tras una larga comida con Alejandro y Adhara hizo que nos lo perdiéramos (despertamos pasadas las 11 h). La comida sirvió para inaugurar la temporada de barbacoas en el patio de Graceland. También nos perdimos – está vez por lesión – el concierto de Xixa en Apolo el lunes siguiente. Martes. Celebramos el cumpleaños de María José en el Vivero de Sitges. Arroz frente al mar y desconexión total. Por la mañana hemos trabajado, en la terraza del restaurante parece que estemos de vacaciones. Miércoles. En el Poliorama vemos a Sergi López en Livingstone 30/40. Es una bestia escénica y verlo siempre es un placer. Parece que ha instalado su residencia en el Poliorama donde también ha representado su Non Solum. No os lo perdáis. Sábado y domingo. Celebramos cumpleaños familiares en el Forestier (fantástica terraza enjardinada y con el mar al fondo) y en el patio de Graceland (nueva barbacoa). Lunes. Descanso y preparación mental para lo que ha de venir mañana.

07 abril 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 7 de abril de 2917

María José me dice “esto tienes que contarlo en el Diario”. De repente recuerdo la existencia del diario y lo olvidado que lo tengo.

El "esto" es que lo estoy vendiendo "todo" en una página de venta de objetos de segunda mano. Y digo “todo” porqué he descubierto que cualquier cosa - por inútil, desastrada y falta de interés que parezca – encuentra un comprador dispuesto a pagar por hacerse con ella. Además, es adictivo. He empezado con publicaciones diversas, papeles y objetos inútiles. Una vez vaciado el piso, pienso continuar con los muebles, las tuberías, las plantas del jardín, las macetas y los útiles de cocina... Y no descarto preparar un lote con algún vecino que - dado su grado de singularidad (María José la atribuye a un no demostrado, pero sin duda probable, origen extraterrestre)- podría reportarme una alta rentabilidad.


Y... a parte de vender cosas... algo más debo haber hecho (sigo alternando a Eisner con Blueberrys, he cenado con amigos en Casa Varela, he trabajado mucho, Núria y Jordi R nos han preparado un arroz cojonudo, he ido a la presentación de el libro que ha escrito un vecino...).

26 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 26 de marzo del 2017

Aterriza en l’Hospitalet el Barcelona Beer Festival, el paraíso de los aficionados a la cerveza artesana. Mucho más espacio, más tiradores (100), mas cervezas (sobre las 500) y el mismo espíritu. En una visita fugaz pruebo tres cervezas muy diferentes. Me quedan muchas por probar y tenía pensado pasarme hoy… pero al final la pereza supera a la curiosidad cervecera.

En la Salamandra, y dentro de la programación del Let’s Festival, lo pasamos bien con Los Vinagre y aún mejor con Guadalupe Plata que vuelven a regalarnos un conciertazo.

En el metro, camino del trabajo, he leído “Tres desconocidas” de Patrick Mondiano. Ligero para ser un Mondiano, pero totalmente identificable. En casa sigo alternando a Eisner (Pequeños Milagros, La Conspiración) con Blueberrys (El hombre del puño de acero, la ruta de los sioux).


Tambíen ha habido tiempo para cenar con amigos. En Graceland con Fermín y Alena y en la nueva casa de Jordi P. y María con Víctor y Laura.

17 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 17 de marzo de 2017

En el Poliorama se puede ver, hasta el 26 de marzo, “Cartas de Amor” con Julia Gutiérrez Caba y Miguel Rellán. Vale la pena. Buen texto, correcta adaptación y excelentes interpretaciones. Con una poderosa industria teatral propia que copa la programación de nuestras salas, en Barcelona no siempre tenemos la oportunidad de ver a actores, compañías y maneras de hacer del resto de la península. Por eso estas visitas – normalmente fugaces – se agradecen mucho.

He acabado “Tu no eres como otras madres” en el que Angelika Schrobsdorff hace un retrato biográfico de una persona – su madre –, de un país – Alemania – y de una época – el periodo de entre guerras, la ascensión del nazismo, la guerra y el inicio de la posguerra-. Es un libro brillante y necesario. Y debería ser – si se leyera un poco más - una excelente vacuna contra los males que nos devorarán en los próximos años.

También he leído “The Wanderers (Las pandillas del Bronx)” de Richard Price. Un buena novela de temática adolescente que, a partir de varias historias particulares, es capaz de retratarnos un mundo complejo.


Y hoy, por fin, es viernes.

14 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 14 de marzo de 2017

Acumulo días – muchos -, vivencias – pocas -, buenos y malos momentos... pero no encuentro el momento de contarlo por aquí. De nuevo, quien todavía tiene el valor de leer esto, se encuentra con una faena de aliño, con un resumen precipitado de algo más de diez días... por suerte no hay mucho que contar.

Un viernes. Hace sol. María José me propone comer en una terraza. Acepto su envite y lo supero proponiendo una paella en la Cúpula de Garraf. Mar en los ojos y una paella buenísima. Empieza un fin de semana con sabor a vacaciones.

En el TNC hemos visto “Vania”, un Chejov correcto de la mano de la compañía valenciana Moma Teatre. Buenas actuaciones.

Ha empezado el Let's Festival. Nuestro primer concierto de este año mezclaba – en un alarde de programación de la confusión nominal – a Mucho con Chucho. Bien los primeros que alternan temazos sensacionales con otros que no lo son tanto. Fueron un buen aperitivo para unos Chucho pletóricos. El segundo tema fue Cirujano Patafísico... y de ahí la cosa fue subiendo hasta el fin de fiesta brutal con Perruzo y Magic. Vuelta a casa con Magic en la cabeza y los oídos convenientemente taponados. El Let's Festival va ganando posiciones entre mis festivales favoritos.

Comidas y aperitivos familiares. Series. Un poco de lectura. Monedas y cómics. Poda en el patio de Graceland y montaje de estanterías. Empezamos a eliminar cosas que no usamos.

Las dosis de nostalgia a las que me veo sometido son mucho mayores que las habituales. La tarea de bucear entre los papeles de mi padre no deja de sorprenderme y de hacerme sonreír. Lo echo mucho de menos pero lo tengo más cerca cada día.

05 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 5 de marzo de 2017

No tengo claro si me vence la pereza o si no tengo nada que contar. Lo cierto es que los días van pasando y este diario no se llena de palabras.

Mucho trabajo, alguna reunión familiar para comer o cenar (una de ellas, histórica, de primos y “afegits” en Graceland), “La senyora Florentina i el seu amor Homer” de Mercè Rodoreda  en el TNC (con dirección de Sergi Belbel y cinco actrices – y un actor – en estado de gracia), lectura… sigo intentando poner orden en la habitación de mi padre y siguen saliendo objetos que nos hacen sonreír a todos. Se mezcla la nostalgia con la incredulidad (ayer, tras la puerta de un armario que aún no había abierto, apareció un viejo coche con el que había jugado mucho de pequeño. Sigue funcionando).


Empiezo a alternar la lectura de los Blueberry con otras lecturas. Releer a Will Eisner es siempre un placer. Empiezo con “Fagin el judío”. Tengo muchos por leer… lo pasaré bien.

18 febrero 2017

DIARIO DE UN OCIOSO 
Sábado, 18 de febrero de 2017 

Paseo con Cass. Desayuno con María José. Lectura camino del trabajo (estoy leyendo “Tu no eres como otras madres” de Angelika Schrobsdorff). Trabajo. Lectura camino de casa. Alguna tarea pendiente relacionada con la intendencia de Graceland. Cena con María José. El día que puedo, vemos un episodio de alguna de las series que seguimos. Juego a “Road to survival”. Leo Blueberry antes de ir a dormir. Introduzco pocas variantes a esta rutina diaria. No por falta de ganas.

En el TNC vemos “En la solitud dels camps de cotó” de Bernard Marie Koltès dirigida por Joan Ollé. Y, si no llega a ser por las sensacionales actuaciones de Ivan Benet y Andreu Benito, no tendría nada que destacar. No consigo entrar en el texto y sólo la intensidad de los dos actores me mantiene en la obra. El esfuerzo intelectual que requiere la obra de Koltès no consigo hacer en mi noche del viernes.

15 febrero 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 15 de febrero de 2017

Hace tiempo (no sabría decir cuándo) alguien (tampoco podría asegurar quien fue) nos regaló un cofre-regalo con una noche de hotel. A pocos días de caducar, decidimos por fin aprovecharlo y disfrutar del regalo (sea quien sea nuestro benefactor: ¡Muchas gracias!

Salimos, después de dejar a Cass con sus canguros, hacia Benifallet y más concretamente hacia el Hotel Pepo que ha sido la opción elegida. El hotel es sencillo y nuestra habitación estaría bastante bien si no fuera por las vistas (escasas siendo generoso) y porqué alguien decidió decorar la pared exterior de nuestra habitación con aparatos exteriores de aire acondicionado que se acaban oyendo también en el interior. Los desayunos – generosos y variados – compensaran estas pequeñas molestias. Hemos llegado tarde, pero justo a tiempo para cenar. El comedor es agradable y  la comida buena y abundante. Mañana será otro día.

Sábado. Damos un paseo por Benifallet, compramos los periódicos y empezamos a hacer las primeras fotos. Hora de coger el coche e iniciar una ruta turística que nos llevará, tras cruzar el Ebro por un “pas de barca” que funciona utilizando únicamente la corriente del río, hasta Miravet y su castillo. Visitamos el castillo y seguimos hacia Mora d’Ebre donde hacemos una parada técnica para repostar. En el Cafè Noisette (Plaça de Dalt, 7. Mora d’Ebre) hacemos una cervecita con los periódicos delante. Se acerca la hora de comer y el bar se va quedando vacío. La tranquilidad, sólo rota por un parroquiano pesado, se agradece y el rato de lectura es muy agradable.

Hora de buscar un sitio para comer. Nuestras primeras opciones, en Mora La Nova, acaban fracasando y, tras algunos kilómetros y varias indecisiones, acabamos aterrizando en Pinell de Brai. Comemos en el restaurante de la Catedral del Vi (Pilonet, 8 Pinell de Brai. Teléfono: 977426234). Seguimos las recomendaciones y hacemos el menú que nos proponen (muy bueno y generoso) y hacemos la visita a la impresionante bodega de la cooperativa de Pinell de Brai. El edificio diseñado por César Martinell es impresionante y también la visita que hacemos acompañados de una audioguía.

La comida ha sido abundante y hay que bajarla… empezamos a subir cuestas  y calles hasta que llegamos a la parte más alta del pueblo. Al volver descubrimos que había un camino mucho más fácil para llegar al mismo sitio, pero ha sido un buen paseo y hemos descubierto rincones cargados de historia.

Volvemos al Hotel cansados, cenamos y nos vamos a dormir pronto.


Domingo. Un buen desayuno, recogemos la habitación y salimos con destino a casa con la intención de ir parando cuando nos apetezca. La primera parada la hacemos en Prat de Compte. Me agacho a acariciar a un perro y pierdo el equilibrio. Acabo sentado en el suelo mientras una amable señora nos pregunta si baja a ayudarme. No me había pasado nunca y la sensación es extraña. Me repongo y damos un corto paseo antes de volver a la ruta. La siguiente parada será en Horta de Sant Joan donde damos un largo paseo por estrechas calles. Es hora de comer, pero tras las comilonas de ayer y los desayunos copiosos, no tenemos hambre e iniciamos el regreso a casa. Ha sido un buen fin de semana, gracias a todos los que – de una manera u otra- , lo habéis hecho posible.

07 febrero 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 7 de febrero de 2017

Sábado. Jordi R. y Pep celebran su cumpleaños con un concierto en el Pumarejo. Tras cruzar un escenario que recuerda a la guarida del asesino  de “El silencio de los corderos”, llegamos a tiempo para escuchar el último tema de “Canciones de nadie”. Tras ella tocarán – y nos lo harán pasar muy bien – “La maravillosa cabeza parlante” y “Wolf Saxon”.

Domingo. Me reencuentro con Jordi P. para, como cada año, ver la final de la NFL. Este año se apuntan Toni – que ya es un fijo en la alineación – y Ramón – que aparece de manera intermitente -.  Todos vamos con los “Falcons” y, como en la media parte parece que todo el pescado ya está vendido, desconectamos un poco del partido. La remontada espectacular de los Patriots me desanima un poco y es que llevamos muchos años apostando por el equipo perdedor. Vuelta a casa tarde (pasa de las 5 de la madrugada cuando llego) y con mucho viento.


Lunes. Cojo fiesta en el trabajo (cada vez, el día después del partido era más difícil) y aprovecho para comer en casa de mi madre y seguir con la tarea de ordenar y catalogar el despacho de mi padre. Aún no se nota, pero poco a poco avanzo. 

03 febrero 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 3 de febrero de 2017

En enero de 2004 escribí 24 entradas en el diario (leí tres libros, fui tres veces al cine y vi cuatro películas, estuve enfermo, vi capítulos de Los Soprano y de CSI Miami, disfrutamos de comidas familiares y noches de cena y copas con los amigos, organizamos una cena en casa que entonces no era Graceland, Rafa nos hizo reír y nos dejó una botella de orujo de su abuela, visité cuatro exposiciones, perdí un trabajo…). En enero de 2017, sólo he escrito una entrada. Espero que esto empiece a cambiar y consiga encontrar el tiempo – y las ganas – de escribir.

Ahora la pereza de este principio de año, me obliga a un trabajo de reconstrucción y a resumir brevemente lo que ha pasado desde el día 16 de enero.

El trabajo ha sido, una vez más, el protagonista principal de mis semanas y, como siempre, ha aportado más momentos buenos que malos – que también los hay -. Las cenas y comidas con amigos (con Marta, Esther, Albert y JoanMa en en Bitxarracu, con Rafa y Yoli en Graceland, con Olivia, Roberto, Martina y Leo en La Foixarda y con Toni en Graceland) nos han ayudado a romper con la rutina. También las comidas familiares que nos ayudan a compartir recuerdos de mi padre.

También ayuda la lectura. Estoy leyendo – y acabando – “El laberinto de los espíritus” de Carlos Ruiz Zafón. Concluye así una aventura de lectura iniciada en 2003 (el año que empecé este diario). He disfrutado tanto como cuando leí “La sombra del viento”.

He vuelto a la infancia con la lectura de los primeros cómics de la serie Blueberry. Ahora sé que el Giraud que firmaba los dibujos no es otro que Moebius, un dibujante al que siempre he admirado. Pero cuando mi padre me dejaba leer las historias del teniente, me fascinaban, sobretodo, los guiones de las historias escritas por Jean-Michel Charlier. He heredado los 28 volúmenes de la serie original y estoy disfrutando cada una de sus páginas en una relectura que tiene mucha carga nostálgica.

En el Tablao Flamenco Cordobés asistimos a la entrega de la “Mezquita de Plata” a las familias Fernández Montoya “Farruco” y Galván. Después disfrutamos de un espectáculo de alto nivel protagonizado por Pastora Galván y el Farru. Final de fiesta con la participación de otros miembros de las familias premiadas: José Galván, Farruquito y El Carpeta.

No hay que perderse a José Sacristán en el Teatro Poliorama. Su actuación en “Muñeca de Porcelana” es brutal. “Muñeca de porcelana” es un David Mamet terriblemente actual y más duro de lo que parece. La obra habla del poder y de sus zonas oscuras – que son muchas y variadas -, de cómo ha corrompido nuestra sociedad y de los personajes que nadan hábilmente en ese inmenso océano de mierda. La versión de Bernabé Rico, dirigida por Juan Carlos Rubio y protagonizada por José Sacristán y Javier Godino es una buena y ágil adaptación. Pero José Sacristán, bien secundado por Javier Godino, está inmenso. Su papel es muy exigente y difícil y el Actor lo borda.

También es muy recomendable - y ya acabo - la última temporada de Sherlock.


Esto de escribir es una rutina más. Espero volver pronto.

16 enero 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 16 de enero de 2017

Sigo aquí. Ha costado más de lo que suele ser normal volver a sentarse delante del ordenador para iniciar, un año más, estas crónicas intermitentes que, sumadas, van construyendo un relato que no lleva a ninguna parte.

La vuelta a la rutina, una vez dejadas atrás las celebraciones (con amigos y familia), es difícil. Todo, con frío, cuesta más. Pero, poco a poco, empiezo a arrancar.

La primera lectura del año ha sido “Remando como un solo hombre” de Daniel James Brown. Un libro de no ficción que habla del equipo de remo a 8 que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín. Sensacional. Daniel James Brown consigue que un relato de no ficción te atrape como sólo lo hacen las buenas novelas. Sabes el final de cada episodio y, sin embargo, lees página a página buscando que te cuente lo que ya sabes que te va a contar. Deporte y vida se entremezclan en una historia contada con maestría y con una prosa fluida. Un gran libro.

También he leído el “Blacksad” integral de Juan Diaz Canales y Juanjo Guarnido. Hacía tiempo que tenía ganas de echarle el guante y he disfrutado mucho tanto con el dibujo de Juanjo Guarnido como con los excelentes guiones – pura novela negra clásica de Juan Diaz Canales.

Con Jordi R. vamos a ver a El niño de Elche poniendo banda sonora a las películas de super8 de José Val del Omar. ¡Grande! Después del concierto, iniciamos un periplo que nos llevará a la casa de Aragón para una primera cerveza extraña, al Fidel para hacer un bocadillo y a un bar cercano para hacer la última y la que sobra.

Y pocas cosas más. Series (con la primera temporada de la muy notable WestWorld y alguna cosa más menos interesante), alguna reunión familiar y muchos ratos de encerrarse en casa para evitar el frío que hace fuera.


Como decía, sigo aquí (aunque sea a ritmo más lento que el que es habitual).