04 marzo 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 4 de marzo de 2015

Martes. La “Versión Española” del “Hoy Empieza Todo” de hoy me alegra la mañana. Mala Rodríguez versiona el “Colorete y quitasueño” de Nacho Umbert. La canción me encanta y que el testigo caiga en las manos de Nacho Umbert es siempre una buena noticia.


De nuevo atrapado por la rutina laboral (y por miles de acreditados ejecutivos asistentes al MWC), intento recordar el fin de semana.

Sábado. María y Jordi P. (más María que Jordi) nos introducen en la comida típica colombiana con la complicidad del Restaurante Macondo (Corsega, 206. Barcelona. Teléfono 934884229). Patacones con carne desmechada, chicharrones con plátano maduro, ceviche de corvina con leche de coco y cubitos crocantes de yuca, arroz sinuano y una deliciosa sobrebarriga a la criolla. Comemos bien y lo pasamos mejor. Al salir vemos que el restaurante está justo delante del Sindur, la próxima vez que vengamos por aquí será difícil elegir.

Domingo. Primera barbacoa (sólo para dos) de la temporada aprovechando la tregua que el frío nos está regalando. Es la primera de muchas.


Lunes. Primer cine del 2015. Vemos Birdman y como palomitas. Me gustan mucho las palomitas, la película y, sobretodo, la sensación de volver a una sala de cine grande (con cinco personas más, quizá alguien tendría que replantearse los precios).

28 febrero 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 28 de febrero de 2015

La semana, al ritmo de intensas jornadas laborales, pasa volando. La sensación de velocidad y desorden se incrementa por una – no excesiva pero si abundante vida social.

Miércoles. Me encuentro con David en el centro de l’Hospitalet. Los restaurantes habituales están todos cerrados, los bares vacíos y las calles desiertas. Nos salva de un naufragio aún mayor una Tagliatella donde se refugian todos los huérfanos de la noche hospitaletense. Una pizza acompaña una conversación reposada que decidimos continuar en el Depo. El Depo también está desierto pero la música es buena y la cerveza está fría. Una partida al Theater of Magic y decidimos dejarlo por hoy. La próxima vez escogeremos mejor el día o el recorrido nocturno.

Jueves. Ya ha pasado otro mes y volvemos a encontrarnos con Joan Ma., Marta, Esther y Albert. Tenemos mesa reservada en el Marítim. La mesa -  en la esquina del local, grande, redonda, con vistas al puerto y a la ciudad – es fantástica, el servicio amable, la comida está muy buena y la compañía es genial… pero… de golpe aparece un grupo multitudinario que estropea el momento. La noche remonta en el parquing del Maremagnum con la performance que Marta y Joan Ma. al volante de su coche nos ofrecen.


Viernes. Nuestros vecinos de los últimos nueve años, Javi y Esther, se han trasladado a un edificio cercano. Nos invitan a una despedida de vecinos – presentación de su nueva casa. Mariona nos recoge en casa y, caminando – la nueva casa está muy cerca -, nos acercamos al nuevo piso de nuestros – ya - exvecinos.  Espectaculares vistas mientras cenamos. Nuestra Instagram –mania se dispara. Una agradable cena sirve para empezar el fin de semana.


22 febrero 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 22 de febrero de 2015

El documental musical de este mes es “The Devil and Daniel Johnston”. Lo vemos, como siempre, en “petit comité” pero con cambios en la formación titular. Gran documental, imprescindible para entender la figura de Daniel Johnston y para adentrarse en su música.


Sábado. Comida con David, Iola, Ona y Martí en Graceland. Conocedores de mis obsesiones gastronómicas, me traen unas sensacionales patatas picantes del Lidl. Arroz al horno y mucho vino. Risas y larga sobremesa. Siesta y desorden. Que bien sientan los fines de semana.

16 febrero 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 16 de febrero de 2015

Lunes. Me encuentro con María José al final de La Rambla. Un “arròs a banda” en el Marítim (Moll d'Espanya, s/n. Barcelona) sirve de reparador paréntesis a la semana que acaba de empezar. Vistas fantásticas, tranquilidad, servicio amable, un buen arroz y un paseo al sol tras los postres... aunque después vuelvo al trabajo, la semana no podía empezar mejor.


Leo “Los confidentes” de Bret Easton Ellis. Historias cortas que conjuntamente transmiten un fresco de vacío existencial. Leer a Bret Easton Ellis no suele ser gratificante ya que no suele mostrar la mejor cara de las sociedades que retrata. Pese a eso, siempre me gusta leer sus libros.

14 febrero 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 14 de febrero de 2015

Viernes. Tengo trabajo en la Barceloneta a primera hora de la tarde. Como no tengo, tiempo de ir a casa a comer, me doy un paseo por el barrio y como en El Xiringo (Sant Carles, 23. Barcelona). Ir a comer sólo tiene algunas desventajas. Una de ellas es que en algunos sitios es imposible comer arroz. Unas deliciosas croquetas de bacalao y un gran tataki de atún me quitan la pena y me dan una excusa para volver a por el arroz que hoy no he podido comer.


Al salir del trabajo aprovecho para dar un paseo por el paseo de mar. Hago un par de fotos y me doy cuenta de lo poco que vengo por aquí. Me prometo volver pronto y hacerlo con más regularidad. Sé que no lo cumpliré.


10 febrero 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 10 de febrero de 2015

Vemos “New Order” en la Sala Flyhard. Dura, divertida, buen guión, buena dirección y buenas actuaciones. “New Order” es una obra que te hace reír para dejarte con la sonrisa helada en los labios obligándote a reflexionar. El texto de Sergi Pompermayer (que también dirige) es dolorosamente actual y está plagado de momentos brillantes. El personaje protagonizado por Sergio Matamala (que lo borda) ayuda a hacer más digerible la dureza del texto y sus apariciones se agradecen. El resto de actuaciones (Gemma Brió, Pablo Lammers y Concha Milla) también están muy bien (tienen que estarlo para que la obra funcione y más en un teatro de cercanía como es la Sala Flyhard). En definitiva, que vale la pena ver “New Order”.

Mención aparte merece la Sala Flyhard. María José y yo estamos acostumbrados a grandes teatros que trabajan en mayor o menor medida con dinero público. Por eso – y pese a las buenas referencias – siempre acudimos a una sala pequeña con cierta prevención (algunas experiencias no demasiado positivas a lo largo de los años nos han predispuesto negativamente). La compra de entradas fue fácil y además con un sorprendente añadido: el precio final lo decide el espectador entre dos opciones (12 o 16 €). Segundo detalle: una vez en el teatro tienen a la disposición del público copas de vino o de agua para hacer más llevadera la espera. La sala es pequeña y no especialmente cómoda, pero el hecho de tener tan cerca la acción – si esta es intensa , como en este caso – convierten la experiencia en algo único. Repetiremos seguro.

Domingo. Comida en Graceland con Eli, Cesc y Mireia. Preparo arroz al horno (estoy en periodo de pruebas y voy introduciendo pequeñas modificaciones hasta encontrar la fórmula perfecta) y Cesc nos hace una pequeña reparación doméstica (era la excusa para montar la comida).


Sigo ordenando y digitalizando música. El proyecto crece con lo que, lejos de acercarme día a día al final, estoy mucho más lejos de culminarlo que el día que empecé. Y lo curioso es que su uso práctico es más que discutible. Los buenos nos dan el tiempo y los malos nos enseñan a malgastarlo.

04 febrero 2015

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 4 de febrero de 2015


Las tradiciones son las tradiciones. Da igual si hace frío, si es muy tarde y si cuesta encontrar un sitio donde ver el partido en condiciones... si hay que ver la Superbowl, se pasa frío, sueño e incomodidades. Un año más, me encuentro con Jordi P. para disfrutar del partido. Este año también contamos con la compañía de Toni al que hemos conseguido engañar – al final no resistirá el partido entero y, con promesas de repetir el año que viene (que estamos seguros que no cumplirá) nos abandona aprovechando el “Half time show”- . Esta vez nos acoge un Hotel (el Four Points By Sheraton Barcelona Diagonal) en el que conseguimos ver el partido con mucha comodidad, comida americana y muchas palomitas para acompañar la ingesta generosa de cerveza. Durante el partido cruzamos algún mensaje con Amador que está viendo el partido en México y, por tanto, en un horario más lógico (una nueva tradición que añadimos a la tradición). Los Seahawks, a los que habíamos decidido apoyar, pierden. Pero como el resultado es lo de menos, la noche – que acaba casi a las cinco – ha sido una buena noche.

Acabo “Les veus del Pamano” de Jaume Cabré justo cuando se anuncia la publicación de su nuevo libro, “Les incerteses” (esta vez un ensayo sobre el hecho creativo). He disfrutado leyendo de nuevo a Cabré pese a que “Les veus del Pamano” no es tan redondo como “Jo confeso”. La estructura está muy bien trazada pero parece que Cabré va ganando oficio a cada libro que escribe y este libro es siete años anterior a “Jo confeso”. Largo como la dictadura que impregna el libro – supera, de largo, las 600 páginas - , pero en este caso, gozósamente largo.

En el Arts Santa Mònica se puede ver – hasta mediados de abril – una interesante exposición fotográfica. Durante 2014, cada día del año, un grupo de fotógrafos – 31 – hizo una foto. El resultado son 365 fotos que componen – juntas – una crónica de un tiempo y de un país. Cada foto es un pequeño relato. Hay relatos alegres, gozosos, emocionantes, tristes, nostálgicos, curiosos, divertidos... vale la pena dejarse llevar por estos relatos y disfrutar de esta muestra de excelente fotoperiodismo. La exposición se llama "1 dia 1 foto 31 fotògrafs, 365 dies, Catalunya 2014". Seguro que os gusta.


También interesante resulta la exposición – en otro espacio del Arts Santa Mònica -de Daniela Ortiz. Dentro del ciclo de exposiciones “Trets enmig del concert. De la distància correcta a la proximitat”, Daniela Ortiz propone “Public Objectiu”, una reflexión sobre la objetividad de los medios de comunicación centrándose en sus enfoques en temas sobre inmigración. La exposición toma el relevo de “On the Table” ( la exposición de Ai WeiWei que se pudo ver hasta hace dos días en La Virreina) en una visión del arte muy necesaria en nuestro tiempo.