17 abril 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 17 de abril de 2017

Mañana toca volver al trabajo tras unos días de merecido descanso y después de 10 días sin aparecer por aquí. Se empieza a confirmar que la cosecha escrita de este diario el año 2017 será magra.

Una vez más me enfrento a un resumen apresurado de los últimos días:

Sábado. Teníamos que ir al concierto delos Punsetes y los Ganglios en la Sala Salamandra. La siesta que nos regalamos tras una larga comida con Alejandro y Adhara hizo que nos lo perdiéramos (despertamos pasadas las 11 h). La comida sirvió para inaugurar la temporada de barbacoas en el patio de Graceland. También nos perdimos – está vez por lesión – el concierto de Xixa en Apolo el lunes siguiente. Martes. Celebramos el cumpleaños de María José en el Vivero de Sitges. Arroz frente al mar y desconexión total. Por la mañana hemos trabajado, en la terraza del restaurante parece que estemos de vacaciones. Miércoles. En el Poliorama vemos a Sergi López en Livingstone 30/40. Es una bestia escénica y verlo siempre es un placer. Parece que ha instalado su residencia en el Poliorama donde también ha representado su Non Solum. No os lo perdáis. Sábado y domingo. Celebramos cumpleaños familiares en el Forestier (fantástica terraza enjardinada y con el mar al fondo) y en el patio de Graceland (nueva barbacoa). Lunes. Descanso y preparación mental para lo que ha de venir mañana.

07 abril 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 7 de abril de 2917

María José me dice “esto tienes que contarlo en el Diario”. De repente recuerdo la existencia del diario y lo olvidado que lo tengo.

El "esto" es que lo estoy vendiendo "todo" en una página de venta de objetos de segunda mano. Y digo “todo” porqué he descubierto que cualquier cosa - por inútil, desastrada y falta de interés que parezca – encuentra un comprador dispuesto a pagar por hacerse con ella. Además, es adictivo. He empezado con publicaciones diversas, papeles y objetos inútiles. Una vez vaciado el piso, pienso continuar con los muebles, las tuberías, las plantas del jardín, las macetas y los útiles de cocina... Y no descarto preparar un lote con algún vecino que - dado su grado de singularidad (María José la atribuye a un no demostrado, pero sin duda probable, origen extraterrestre)- podría reportarme una alta rentabilidad.


Y... a parte de vender cosas... algo más debo haber hecho (sigo alternando a Eisner con Blueberrys, he cenado con amigos en Casa Varela, he trabajado mucho, Núria y Jordi R nos han preparado un arroz cojonudo, he ido a la presentación de el libro que ha escrito un vecino...).

26 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 26 de marzo del 2017

Aterriza en l’Hospitalet el Barcelona Beer Festival, el paraíso de los aficionados a la cerveza artesana. Mucho más espacio, más tiradores (100), mas cervezas (sobre las 500) y el mismo espíritu. En una visita fugaz pruebo tres cervezas muy diferentes. Me quedan muchas por probar y tenía pensado pasarme hoy… pero al final la pereza supera a la curiosidad cervecera.

En la Salamandra, y dentro de la programación del Let’s Festival, lo pasamos bien con Los Vinagre y aún mejor con Guadalupe Plata que vuelven a regalarnos un conciertazo.

En el metro, camino del trabajo, he leído “Tres desconocidas” de Patrick Mondiano. Ligero para ser un Mondiano, pero totalmente identificable. En casa sigo alternando a Eisner (Pequeños Milagros, La Conspiración) con Blueberrys (El hombre del puño de acero, la ruta de los sioux).


Tambíen ha habido tiempo para cenar con amigos. En Graceland con Fermín y Alena y en la nueva casa de Jordi P. y María con Víctor y Laura.

17 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 17 de marzo de 2017

En el Poliorama se puede ver, hasta el 26 de marzo, “Cartas de Amor” con Julia Gutiérrez Caba y Miguel Rellán. Vale la pena. Buen texto, correcta adaptación y excelentes interpretaciones. Con una poderosa industria teatral propia que copa la programación de nuestras salas, en Barcelona no siempre tenemos la oportunidad de ver a actores, compañías y maneras de hacer del resto de la península. Por eso estas visitas – normalmente fugaces – se agradecen mucho.

He acabado “Tu no eres como otras madres” en el que Angelika Schrobsdorff hace un retrato biográfico de una persona – su madre –, de un país – Alemania – y de una época – el periodo de entre guerras, la ascensión del nazismo, la guerra y el inicio de la posguerra-. Es un libro brillante y necesario. Y debería ser – si se leyera un poco más - una excelente vacuna contra los males que nos devorarán en los próximos años.

También he leído “The Wanderers (Las pandillas del Bronx)” de Richard Price. Un buena novela de temática adolescente que, a partir de varias historias particulares, es capaz de retratarnos un mundo complejo.


Y hoy, por fin, es viernes.

14 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 14 de marzo de 2017

Acumulo días – muchos -, vivencias – pocas -, buenos y malos momentos... pero no encuentro el momento de contarlo por aquí. De nuevo, quien todavía tiene el valor de leer esto, se encuentra con una faena de aliño, con un resumen precipitado de algo más de diez días... por suerte no hay mucho que contar.

Un viernes. Hace sol. María José me propone comer en una terraza. Acepto su envite y lo supero proponiendo una paella en la Cúpula de Garraf. Mar en los ojos y una paella buenísima. Empieza un fin de semana con sabor a vacaciones.

En el TNC hemos visto “Vania”, un Chejov correcto de la mano de la compañía valenciana Moma Teatre. Buenas actuaciones.

Ha empezado el Let's Festival. Nuestro primer concierto de este año mezclaba – en un alarde de programación de la confusión nominal – a Mucho con Chucho. Bien los primeros que alternan temazos sensacionales con otros que no lo son tanto. Fueron un buen aperitivo para unos Chucho pletóricos. El segundo tema fue Cirujano Patafísico... y de ahí la cosa fue subiendo hasta el fin de fiesta brutal con Perruzo y Magic. Vuelta a casa con Magic en la cabeza y los oídos convenientemente taponados. El Let's Festival va ganando posiciones entre mis festivales favoritos.

Comidas y aperitivos familiares. Series. Un poco de lectura. Monedas y cómics. Poda en el patio de Graceland y montaje de estanterías. Empezamos a eliminar cosas que no usamos.

Las dosis de nostalgia a las que me veo sometido son mucho mayores que las habituales. La tarea de bucear entre los papeles de mi padre no deja de sorprenderme y de hacerme sonreír. Lo echo mucho de menos pero lo tengo más cerca cada día.

05 marzo 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 5 de marzo de 2017

No tengo claro si me vence la pereza o si no tengo nada que contar. Lo cierto es que los días van pasando y este diario no se llena de palabras.

Mucho trabajo, alguna reunión familiar para comer o cenar (una de ellas, histórica, de primos y “afegits” en Graceland), “La senyora Florentina i el seu amor Homer” de Mercè Rodoreda  en el TNC (con dirección de Sergi Belbel y cinco actrices – y un actor – en estado de gracia), lectura… sigo intentando poner orden en la habitación de mi padre y siguen saliendo objetos que nos hacen sonreír a todos. Se mezcla la nostalgia con la incredulidad (ayer, tras la puerta de un armario que aún no había abierto, apareció un viejo coche con el que había jugado mucho de pequeño. Sigue funcionando).


Empiezo a alternar la lectura de los Blueberry con otras lecturas. Releer a Will Eisner es siempre un placer. Empiezo con “Fagin el judío”. Tengo muchos por leer… lo pasaré bien.

18 febrero 2017

DIARIO DE UN OCIOSO 
Sábado, 18 de febrero de 2017 

Paseo con Cass. Desayuno con María José. Lectura camino del trabajo (estoy leyendo “Tu no eres como otras madres” de Angelika Schrobsdorff). Trabajo. Lectura camino de casa. Alguna tarea pendiente relacionada con la intendencia de Graceland. Cena con María José. El día que puedo, vemos un episodio de alguna de las series que seguimos. Juego a “Road to survival”. Leo Blueberry antes de ir a dormir. Introduzco pocas variantes a esta rutina diaria. No por falta de ganas.

En el TNC vemos “En la solitud dels camps de cotó” de Bernard Marie Koltès dirigida por Joan Ollé. Y, si no llega a ser por las sensacionales actuaciones de Ivan Benet y Andreu Benito, no tendría nada que destacar. No consigo entrar en el texto y sólo la intensidad de los dos actores me mantiene en la obra. El esfuerzo intelectual que requiere la obra de Koltès no consigo hacer en mi noche del viernes.