16 septiembre 2018


DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 16 de septiembre de 2018

Domingo, Volver a disfrutar de Graceland. Poner música. Encender de nuevo las máquinas y jugar alguna partida. Leer. Ver la tele. Mover cosas de un lado a otro. Comprar. Limpiar un poco. Perder el tiempo. Jugar con la tablet. Hacer el segundo café y disfrutarlo lentamente… volvemos también a las rutinas en casa. Y no está nada mal.

También nos reencontramos con Yoli y Rafa en el Piripipao. De nuevo hemos dejado pasar demasiado tiempo – la vida y la dejadez… -. El barrio está dormido cuando salimos del “Piripi” y acabamos en su terraza con una cerveza y conversación buena. Volvemos a prometernos que no dejaremos pasar mucho tiempo sin vernos. Espero que seamos capaces de cumplir.

14 septiembre 2018


DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 14 de septiembre de 2018

Una llamada. “Se ha muerto Pedro”. Hace muchos años, compartimos música, no pocas tertulias sobre música, algunas fiestas y cenas en su casa (mejores las primeras que las segundas), buenos conciertos y un efímero programa de radio. Nos vimos por última vez al salir de un concierto de Cooper en Apolo. Después – la vida y la dejadez con la que la vivimos – perdimos el contacto. Nos queda el recuerdo de aquellos días donde casi todo era posible y un póster de La Buena Vida que nos regaló a María José y a mi después del concierto de presentación de Soidemersol en Barcelona. Pedro, el póster sigue colgando en Graceland y cada vez que lo vemos, pensamos en ti.

También pensaremos en ti cuando volvamos a escuchar “Un nudo en la garganta” de Cooper.


También esta semana se fue la Sra. D. (siempre utilicé el apellido para referirme a ella y es una de las pocas personas a las que siempre llamé de usted, porqué ambos nos sentíamos cómodos así). La conocí en el trabajo y era una persona buena, generosa, amable y educada. Siempre me trató (creo que lo hacía con todo el mundo) con una exquisitez a la que no estoy acostumbrado. También a ella la echaré de menos.

No es buen balance para la semana en la que he vuelto a trabajar. Pero por suerte hoy es viernes y lo celebraré con amigos.

11 septiembre 2018


DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 11 de septiembre de 2018

Este año no hay crónica vacacional. Empecé a escribir el primer día y pronto me di cuenta que la crónica sería muy parecida a la del año pasado, y a la del anterior, y a la del anterior, y a la… así que, en vez de escribir, cogí el lápiz que me regaló María José al principio de nuestras vacaciones y la libreta que compramos en un supermercado y hice algunos dibujos que sirvieran para recordar este verano.  No hice muchos y no son muy buenos, pero me sorprendió lo bien que me lo pasaba dibujando.



A modo de resumen:

24 días en S’Agaró.  He cumplido 50 años. Muchos ratos de playa. No menos de 70 picadas de mosquito. 2 viajes relámpago a Barcelona por distintos motivos. Muerte y resurrección de mi teléfono. Muchas cenas con amigos (en restaurantes y en casa de amigos). Resurrección del ebook de María José (bautizado por ella como “El eterno” frente a otras voces que lo califican de artefacto primitivo). Lectura: “Las tres bodas de Manolita” de Almudena Grandes, “Els dics” de Irene Solà. “Costa Mortal” de Douglas Preston y Lincoln Child y “El Gatopardo” de Giuseppe Tomasi de Lampedusa. Una cena deliciosa en el Candlelight de Romain Fornell. Series recuperadas: “The Strain”, “Wayward Pines”, “Gotham”, “The Knick” y “Major Crimes”. Un poco de tenis, algo de bicicleta, algunos paseos, aperitivos, siestas…

Vidas a tope. Mañana empieza una nueva partida.

17 agosto 2018


DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 17 de agosto de 2018

Hoy hace un año, Ángel me mandaba el mensaje de texto que ponía un punto y final amargo a mis vacaciones.

Ha sido un año difícil. El dolor y la pena de los primeros días, dieron paso a meses de una actividad inusual y no siempre agradable. Y pese a la dureza, ha habido buenos momentos. Las muestras de cariño y de solidaridad recogidas y los reconocimientos al trabajo hecho, han ayudado mucho y me (nos) han cargado de energía.

Cierro hoy un año duro, amargo y dulce, largo, bonito a ratos, extenuante siempre… y, si todo va como espero, esta tarde reemprenderé – 366 días después - esas vacaciones que la desgracia, anunciada con un mensaje de texto, interrumpió.

02 agosto 2018


DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves, 2 de agosto de 2018

Jueves. La jornada laboral queda atrás mientras cenamos en Bell-Lloc con Marga y Marta. Quesos y algo de embutido. Jardín y grillos. Sensación de vacaciones.

La sensación se alarga durante los siguientes días con un día de navegación en el velero de Mía con Marta, Albert, Esther y Toni (una tradición que se repite), con una cena en el jardín de Bell-Lloc con el eclipse de luna como espectáculo y la misma compañía que en el barco (más Marga, María, Laura y Juanma).  La sensación de vacaciones se amplía al día siguiente con ratos de piscina, una sardinada improvisada por Juanma, siestas y una cena con copas de pacharán que se alargan. Muchas risas. El domingo despedimos las mini vacaciones con descanso en la piscina y una deliciosa comida de sobras.

Las pilas están muy cargadas. Misión cumplida. Moltes gràcies.

Martes. El Compostela (Ferran, 30. Barcelona) se despide. Quedo con Fermín para hacer una última cerveza. La cosa se complica y se convierte en una larga comida a la que también se apunta María José.

Miércoles. Comida de trabajo en el Pur (Passatge de la Concepció, 11. Barcelona). El festival gastronómico que nos ofrecen es tal, que pronto nos olvidamos del trabajo y la comida se convierte en una larga celebración (de más de tres horas).

Trabajo a medio gas. Pocas llamadas, pocas reuniones. Aprovecho para archivar y hacer cosas que son impensables el resto del año.

26 julio 2018


DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves 26 de julio de 2018

Como en todos los libros de Richard Ford, en “Entre ellos”, hay mucha vida, mucha verdad y todavía más literatura. El libro es una doble biografía (la de los padres del autor) y una reflexión sobre la vida y como la vivimos. “Entre ellos” es también el retrato de una época y de una sociedad. Un libro breve e intenso. Un homenaje. Me ha gustado mucho. Me gustaría poder escribir así.

Jueves. Como junto al trabajo. En los pórticos que rodean la Boquería, Arnau Muñío y Shu Zhang están tras la barra del Direkte Boqueria. El espacio es muy pequeño (8 taburetes), pero el tamaño no tiene nada que ver con la experiencia de comer en él. Cocina de mercado influenciada por la cocina japonesa, elaboración y presentación muy cuidadas, trato cercano…  Sin lugar a duda, el restaurante más pequeño de la zona, pero también, uno de los más interesantes. Un único y pequeño inconveniente: mientras escribo está crónica, horas después, mi ropa aún huele al carbón que quema en el Josper.

Y esta última semana también he visitado un par de exposiciones (Las dos en el Caixa Forum una de civilizaciones ya extintas y otra de artistas rarunos), he cenado quesos en Graceland con María José y Toni, he acabado de ver “Lovesick” y he pasado el calor como he podido.

Y hoy, ¡Es juernes!

20 julio 2018


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Viernes, 20 de julio de 2018

Días de trabajo, noches con “Lovesick”… poco más.

Acabo “Tiene que llover” de Karl Ove Knausgard. Cuando decidí leer la primera entrega de “Mi lucha”, tentado por la curiosidad, no pensaba llegar hasta aquí. Y cinco entregas después, estoy esperando que llegue la última. Mientras leo a Knausgard siempre tengo una sensación extraña… pero no puedo parar.

Tengo una reunión a una hora difícil. Decido comer algo rápido antes y recalo en el Majide (tallers, 48. Barcelona). Fantástico menú de mediodía y servicio impecable. Volveré con más calma a disfrutar de la carta.

Antes de la reunión, tengo tiempo de hacer un café (por una vez, no he caído en errores recurrentes, y no he hecho el café en el japonés). En el Café d’Annuncio, mientras me acabo el libro de Kanusgard, suena el tema principal de Amarcord de Nino Rota. ¿Qué puede ir mal?

Y hoy…. ¡¡Es viernes!!