18 agosto 2010

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 18 de agosto de 2010


En verano este diario se agosta. Hay – pocas – actividades y menos ganas de contarlas. Espero a María José después del trabajo mientras en Catalunya Radio un programa me recuerda esos temas del pop español de los 80 que aún siguen sonando en la mayoría de nuestros viajes y en las cenas con amigos en Graceland. Mi selección es, sin lugar a dudas, mucho mejor que la que está sonando, pero siempre es agradable escuchar estos viejos temas que tantos recuerdos evocan. Casi me olvido de los huevos que había puesto a cocer y, mientras, empieza a oscurecer.

Una semana desde la última crónica, también – la repaso ahora – una tarea de aliño. Una semana que ha dado para volver al cine y disfrutar – mucho – con “Inception” (inexplicablemente traducida como Origen), para leer a Safran Foer y algún que otro libro “de trabajo”, para ver una grandiosa exposición que reflexiona sobre los límites del fotoperiodismo (se llama Antifotoperiodismo y se puede ver en el Palau de la Virreina) y que requiere más tiempo del que le dediqué (volveré), para cenar con Consol, Alberto y Clara en la terracita del gallego que se ha convertido en nuestro comedor de verano, para comer pollo con patatas con Olivia y Roberto en su patio, para entregarnos sin reservas a Battlestar Galáctica y su complicado orden de visionado (Miniserie, Primera Temporada, Segunda Temporada, The Resistance Websodios, Tercera Temorada, , Razor flashbacks, Razor la película, Cuarta Temporada, The Face of Your Enemy Websodios, Final de la Cuarta Temporada), para despedir las no-vacaciones de María José y pasar mucho tiempo juntos.

“Las ratas corren por la penumbra del callejón
Tu madre baja con el cesto y saluda
Ya casi ha terminado tu jersey de cotton
Dedicas tu sonrisa blanca y pura...
...Malos tiempos para la lírica.”


Y mientras cantan Golpes Bajos el día se acaba. Creo que seguiré instalado en esta sequía estival.

1 comentario:

El futuro bloguero dijo...

Buena compañía la de German Coppini mientras ves pasar el tiempo, y cueces unos huevos...

Agosto es así, lento y agradable.