01 enero 2008

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 01 de enero de 2008


Feliz año a todos. Espero que el 2008 que hoy empezamos mejore el 2007 que ayer se acabó. Y se acabó como a nosotros nos gusta: entre amigos.

Por la mañana, y sin mesa alrededor de la cual sentar a los amigos, empieza el largo camino que nos lleva al fin de año: compra en el mercado y en el supermercado, paseos por el barrio en busca de una carpintería abierta, movimiento de muebles para hacer sitio, compra – en una ferretería – de unos caballetes y una tabla que se convertirá en nuestra mesa para las grandes ocasiones, un cuadro que llevaba dos años por los suelos de Graceland se aúpa, con la imprescindible ayuda de María José, a la pared de la cocina tapando los cables que aún asomaban sin ninguna gracia decorativa... y cuando me voy a trabajar María José continúa trabajando – haciendo mil y una pequeñas cosas - para que, por la noche, Graceland esté apunto para despedir el año.

Este año somos nueve: Jordi P, Emma, Víctor, Laura, Quim, Carol, Toni, María José y yo. David y Iola no han podido estar porque Min tiene la varicela (y la mitad de adultos no la hemos pasado) y los echamos de menos.

La cena, como cada año, la hemos preparado entre todos y, como siempre, hay demasiada comida.

Campanadas, abrazos y besos. Empiezo un nuevo año y lo hago rodeado de gente que quiero. Después llegan las llamadas a la familia, las llamadas de amigos y familia, los mensajes que continuarán hasta altas horas de la noche, los coulants de chocolate que ha preparado Carol y una larga sobremesa que acabará a las 5:30 de la mañana con un paseo por el barrio con Cass mientras acompañamos a Toni hasta su coche.

El martes es un largo día de supervivencia. Un día en el que recuperar las fuerzas que nos dejamos ayer por la noche. El día 1 no existe.

Ya estamos en 2008 y como dijo Josep E. el otro día “esto del futuro es un fraude”. Feliz año nuevo a todos.

1 comentario:

kooka dijo...

yo prefiero la frase "el futuro es aquí y ahora", jeje.
feliz año.