22 marzo 2006

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 21 de marzo de 2006


Las semanas se suceden a un ritmo endiablado. Trabajo, cuidar de Cass e intentar rescatar minutos para disfrutarlos en compañía de María José son mis ocupaciones diarias. No queda mucho tiempo para el ocio puro y duro. Y, con la llegada de la primavera, empiezan a apetecer las cervecitas en la terraza, el sol de la playa y los paseos a última hora del día.

He acabado “Stalingrado” de Antony Beevor (imprescindible, durísimo...) y, para introducir un poco de ficción ante la dureza de la historia, he empezado “Yo mato” de Giorgio Faleti (buen planteamiento y, de momento, buen ritmo).