18 mayo 2013


Els badocs més importants, més absoluts, més químicament purs, són els que badén mirant a terra”.
Josep Pla. 
“El Quadern Gris”

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 18 de mayo de 2013

Cada cierto tiempo, busco elaboradas excusas para compartir una cerveza y un buen rato con amigos y conocidos. La última es un modesto ciclo de cine documental (musical o con un agradable tufillo freak), bautizado con un pomposo nombre – Graceland’s Underground Documentary Nights – . La primera sesión, con poca afluencia de público, fue todo un éxito. La historia que cuenta “Searching for Sugar Man” es tan buena que parece mentira. El personaje, su sencillez, su capacidad de enfrentarse a un pasado, que podía haber sido y no fue,  y a un presente, que nos superaría a la mayoría, es admirable. Pero a mí, como freaky de la música, me interesa, sobretodo, la historia de unos fans, de su pasión y su descubrimiento. “Searching for Sugar Man” también habla del poder que tiene la música de cambiar cosas, desde estados personales a asuntos colectivos. Su visionado tenía que servir para preparar el concierto de Rodriguez en el Primavera Sound. La noticia del aplazamiento del concierto, que llegó la mañana siguiente, no empañó las buenas sensaciones cosechadas por la noche. El mes que viene, volvemos a la carga.

Llego al final de la semana con la barra de energía a cero. Pereza horrible, lo único que me apetece es vegetar en el sofá mientras que en la tele se suceden episodios de un programa en el que individuos de cuestionable catadura moral luchan por trasteros llenos de basura con el único objetivo de ganar dinero.  

María José consigue arrancarme de tan triste destino. Paseo por el Raval y cena – estupenda – en el Cañete (Unió, 17. Barcelona). Esta vez cambiamos la barra por el mantel. María José dice que el nuevo local tiene aire de restaurante de vagón de tren en una película de Agatha Christie.  -“Con un toque cañí” – Añado. El decorado cuidado con cariño, la ambientación musical, el servicio amable y cercano que siempre ha caracterizado a la casa y, sobretodo, una cocina deliciosa, nos volvieron a cautivar. Clásicos del Cañete y platos nuevos  conviven en una carta que es distinta a la de su hermano canalla. El Cañete – mantel – es un pequeño bistró que vale la pena visitar.

Con las pilas recargadas – parece mentira lo que puede hacer una cena en buena compañía – volvemos a casa paseando por una ciudad que está pendiente de la final de copa entre los dos equipos de Madrid. Es obvio que la mayoría de la población local quiere que ganen los colchoneros, yo también. Estamos a punto de coger un taxi, cuando los gritos nos avisan de que el Atlético de Madrid se ha adelantado. Llego a casa a tiempo de ver los últimos minutos. La derrota del Real Madrid supone el final de un proyecto basado en el dinero y en la victoria a cualquier precio. Espero que, esta vez sí, sea el final de una manera triste de entender este deporte.

11 mayo 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 11 de mayo de 2013

Llibertat” en el TNC. Crítica feroz a la incomprensión y la hipocresía de la sociedad ante la diferencia (ya sea por racismo, por xenofobia o por miedo al diferente). Buen texto (la crítica de Santiago Rusiñol sigue sonando hoy, casi 100 años después y por desgracia, igual de actual), buenos actores, buen ritmo y un error mayúsculo en el acto final. Es innecesario el salto del tiempo que el director nos propone. Supone una redundancia innecesaria (el espectador, aunque el director de la obra no lo crea, es suficientemente inteligente para llegar por el mismo a la conclusión a la que el salto de época nos quiere llevar), provoca desconcierto y corta el ritmo fluido conseguido hasta el momento.  Una lástima ya que el primer acto (festivo, jovial, divertido, ácido…) y el segundo (donde desaparecen las caretas y se expone la realidad) prometían una gran tarde de teatro… y se quedó sólo en una tarde de teatro.

Desde pequeño, alimenté cierta obsesión por las máquinas. Una de las más que más fascinación me provocaban eran las máquinas de discos. Poder elegir tus propias canciones y hacerlas sonar pulsando unos botones, siempre me pareció fascinante. La estética de las máquinas – grandes trastos que nada tenían que ver con las estilizadas máquinas que salían en las películas americanas – siempre me gustó. Desde el miércoles, una Sinfonola Gedasa 2000 ocupa un espacio importante – no estamos hablando de una máquina pequeña – en el salón de Graceland. Actualmente no funciona  y, tras las primeras operaciones de restauración (apresuradas y superficiales) empieza a lucir un poco más que hace un par de días.

Tras contactar con el comprador por internet, pasarme hace un par de semanas a verla y decidirme a adquirirla, tocaba la operación transporte. Convencí a Marta i a Albert (no costó mucho) que me ayudaran y que trajeran su furgoneta. Poco a poco nos fuimos encontrando con los desafíos que supone mover un armario no demasiado voluminoso pero que pesa más de 120 kilos y que es incómodo de transportar. Con ingenio, fuerza bruta, largas sesiones de brainstorming y alguna inesperada ayuda (Ivan el vendedor nos echó una mano y, en el taller Pneumàtics Puig de El Prat de Llobregat nos ayudaron a cargar la Sinfonola en la furgoneta con su elevador… gracias) conseguimos llegar hasta casa.

Bajarla de la furgoneta y entrarla en casa supuso una nueva sesión de brainstorming, la llegada de María José y Esther y en el último momento, de Joan María i Xavi, supuso el último empujón. Este es el aspecto que tenía al llegar a casa:




Y tras las primeras operaciones de recuperación, está así. Espero, poco a poco, poderle devolver su antiguo esplendor. Si consigo que funcione, será genial. Si no lo consigo, me habré obsesionado durante un tiempo y estaré más preparado para la próxima restauración. Espero  que sea divertido.


Gracias por ayudarme. La primera audición será para vosotros.

La noche acabó con una cena en la plancha del Sakuraya. 

05 mayo 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo,  5 de mayo de 2013

Un miércoles festivo es extraño y precioso. Trabajas dos días y llega un pequeño descanso que te empuja a acercarte con fuerzas renovadas al nuevo fin de semana que se adivina a dos días. La agenda, ocupada normalmente por citas laborales, se llena de otro tipo de reuniones, más placenteras y apetecibles. Con María José en el “Cielito Lindo” (Pavia, 48 08028. Barcelona) y en el Osaka, con María José, Víctor, Laura, María y Jordi P. en el Salamanca, de nuevo con Jordi P. en el “Llamber” (Fusina, 5 08003. Barcelona) con previa en “The Black Horse” y prorroga en “El Nus” y en la Rambla del Raval.

Y de nuevo llega el fin de semana. Paseos, películas y series, música, lecturas… hace sol y hay que disfrutarlo.

28 abril 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 28 de abril de 2013

En la Pedrera, la poesía de Chema Madoz, llena de sonrisas un día de lluvia. Escucho a Tortel y La Muñeca de Sal versionando “La Estatua del jardín botánico” de Radio Futura. En una semana llena de alegrías y decepciones provocadas – ambas – por acontecimientos deportivos,  busco una Sinfonola antigua en un pueblo vecino. Asisto a fiestas por trabajo y trabajo en casa de un amigo. Leo a Pla mientras un autobús con los cristales entelados me aleja de la ciudad. Me compro el Rockdelux en una gasolinera y escucho el disco del mes que viene cargado de deliciosas versiones. Paseo con Cass y río con María José. Juego con el Dirty Harry con un interés renovado por la búsqueda de otra vieja máquina. Cervezas y pizza con Toni, unos bocatas con María José, con Toni y con el Niño después de una agotadora carrera en la que no participo. Fernando Alfaro canta por Sisa… “…o benvinguts paseu paseu…”, Corcobado por Cohen y Sr. Chinarro por Serge Gainsbourg.

Tengo preocupaciones, alegrías y ocasionales tristezas. Trabajo e intento pasarlo bien. Tengo proyectos que no realizo y me sorprendo haciendo algo que no estaba planeado.  Mañana recuperaré el abrigo que empezaba a acomodarse en el fondo del armario. Hoy ha salido raro, llueve.

23 abril 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 23 de abril de 2013

Salgo a pasear con Cass antes de desayunar. Hoy es Sant Jordi, un día especial en Catalunya. Pese a la temprana hora, en algunas esquinas ya se han situado los más madrugadores vendedores de rosas. Los otros protagonistas del día, los libros, aún no han aparecido. En el parque, aún cerrado por altas puertas metálicas, el ciclista da vueltas como cada día. Desde hace años, haga calor o frío, enfundado en su uniforme de ciclista profesional, recorre kilómetros sin alejarse demasiado del punto de partida. Cuando abre al público el parque, da un par de vueltas más y se retira hasta el día siguiente. Es placentero pasear a esta hora.

Vuelvo a casa y desayuno con María José. Empieza un día que, pese a ser laborable, tiene olor a festivo.
Para celebrar Sant Jordi, nada mejor que pasear por la Rambla. Claro que, si lo que buscáis es tranquilidad y espacio, mejor os dais un paseo por vuestra calle. Podéis acabar el paseo visitando Arts Libris. En el Arts Santa Mònica los libros de autor, las publicaciones de arte, las litografías y las pequeñas publicaciones artesanas se dan la mano y se exhiben en una muestra que destila amor al libro como objeto. Pasear por los stands situados en el Arts Santa Mónica es un pequeño placer que se puede rematar haciendo una copa y una tapa en la terraza del centro convertida en fantástico bar de tapas por la gente de Morro Fi.

Cuando estrenaron “El festín de Babette”, hace 25 años, no llegué a verla pese a que todo el mundo me la recomendaba. Incomprensiblemente, hasta esta semana, no la había visto. Ha sido un festival pequeño de mi pueblo que, recuperando la copia restaurada digitalmente con motivo del destacado aniversario, el que me ha permitido por fin verla. Y me alegro mucho. También reí con “Dos días en Nueva York”. Aunque la Primavera Cinematográfica de l’Hospitalet sigue hasta el jueves, por motivos laborales yo me tengo que bajar. Ha estado muy bien.

21 abril 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 21 de abril de 2013

A lo largo del año vamos acumulando en un cajón, situado en el rincón más profundo de Graceland, todas las facturas, recibos y documentación que recibimos. La capacidad del cajón es limitada y, pese a que la pereza es ilimitada, siempre llega el día en el que hay que ordenar los papeles y hacer sitio para los del siguiente año. Ayer llegó ese día. Acompañado por buena música (Fleshtones, Chucho, el recopilatorio dedicado a los veinte años de Kranky publicado por Rockdelux…) me entregué a la ingrata labor de ordenar papeles.

Está siendo un buen fin de semana. Buenos ratos con María José, fotos (instagram se está convirtiendo en parte inseparable de todas nuestras actividades)  y cine – mucho cine-. Desde la última crónica hemos visto “El lado bueno de las cosas”, “Frankenweenie” y “Una pistola en cada mano”. La primavera cinematográfica de l’Hospitalet sigue hasta el jueves que viene, aún nos da tiempo para ver alguna película más.

19 abril 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 19 de abril de 2013

Este diario empieza a ser veterano y los, cada vez más habituales, periodos de dejadez son cíclicos, pero siempre surge algo que hace que vuelvan las ganas de escribir, de contar y de contagiar entusiasmo. A veces es un hecho cotidiano, otras algo que sorprende y que quiero contar... esta vez una lectura.

He empezado a leer – las lecturas anteriores que hice de él fueron obligadas e incompletas - “El quadern gris” de Josep Pla en la excelente edición de Narcís Garolera. Leer un dietario siempre es inspirador – esto es lo que debería ser este Diario de un Ocioso -, pero leer a Pla es todavía mejor. Su prosa contagia ganas de contar y de hacerlo bien. No se cuanto durará el impulso... pero ya ha llegado.

Antes de sumergirme en Pla, tuve esa inmensa suerte que supone descubrir a un autor que quieres que te acompañe – con muchas entregas de su talento, a poder ser – el resto de tu vida. Donald Ray Pollock y su “El diablo a todas horas” me han fascinado. No tardarán en hacer la película (pocos libros son tan cinematográficos como este) pero antes de ir a verla, hay que dejarse llevar por esa prosa – simple en apariencia, riquísima en matices – que guarda ecos de Cormac McCarthy y aromas de John Steinbeck.

En mi pueblo hacen un festival de cine (la primavera cinematográfica) modesto. Siete días, siete películas y sólo diez euros el abono. No he visto ninguna de las películas del festival, así que ayer empecé con “The Perks of Being a Wallflower”, un prometedor principio para una semana que se adivina con más cine que el resto del año.

En el CaixaForum visito la exposición dedicada a George Melies. Montaje impecable y contenido interesantísimo. Una excelente exposición.

Y la semana pasada fue una semana de celebraciones. Graceland se llenó de amigos y familia para celebrar el cumpleaños de María José y, de paso, el de mi madre y mi hermana (el pastel lucía unas un 151 que hace reir).

07 abril 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 07 de abril de 2013


Recuperamos, en el último día de vacaciones, la insana tradición de los maratones de series. Comida basura y desordenada, capítulos y más capítulos… esta vez de la segunda temporada de Homeland (mucho más floja que la primera y algo tramposa… pero pese a todo, interesante).

Y tras el agradable paréntesis, toca volver al trabajo y a una rutina sólo rota por una cena – el jueves – con Esther, Marta y Albert en el Rojo-Negro (Diagonal, 640. Barcelona). Marco agradable, comida correcta, música (con dj) algo molesta – demasiado volumen – y una compañía que – mes tras mes – nos ayuda a cargar pilas.

Esta navidad les regalamos a mi padre y a mi tío un lote de botellas de vino de Mas Rodó.  Más Rodó es una joven bodega familiar que hace cuatro años empezó a producir vinos monovarietales de calidad aprovechando las especiales características climáticas de esta zona del Penedés. El lote lo acompañábamos con una visita a la finca y una cata en su bodega. Por pereza, obligaciones y otros asuntos, la visita se aplazó hasta ayer. A las diez de la mañana los recogimos y – con María José como conductora – nos fuimos hasta Sant Joan de Mediona.  


Guiados por Oriol – propietario de la bodega – recorrimos las viñas mientras nos explicaba las características de la tierra y el proceso de elaboración de sus vinos.  El edificio de la bodega es una de las joyas de la visita. Partiendo de una masía del siglo XVIII, Carlos Sala, diseño una nave que se alza sobre las viñas integrándose en el paisaje pese a su carácter contemporáneo y rompedor. Los colores del exterior, se trasladan al interior y el verde de las viñas inunda la sala de cata. La visita – interesantísima – acabó con una cata de tres de sus vinos. Empezamos con el Mas Rodó Montonega (un vino único debido a que esta variedad, la Montonega, es de producción limitada y seguimos con dos joyas: el Mas Rodó Macabeo y el Mas Rodó Cabernet Sauvignon).


Al salir, era ya de comer, y nos acercamos a Sant Quintí de Mediona para comer – muy bién – en Els Lledoners (Parc dels Lledoners, s/n. Sant Quintí de Mediona. Teléfono: 93 899 98 21). 

Hemos empezado a ver “Les Revenants”.  De lo mejor que hemos visto, en series, este año.

31 marzo 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 31 de marzo de 2013
Vacaciones, días 2, 3 y 4

Este debería ser nuestro estado natural. Tiempo para disfrutar, para pasear, para comer con la familia celebrando – o no – un cumpleaños, para leer, para escuchar música, para ir al cine (aunque sea para ver la floja “Los últimos días”, una serie B del montón que el papanatismo patrio nos ha querido vender como la quinta esencia del séptimo arte), para improvisar una barbacoa con amigos en Graceland (la primera de la temporada), para ver series y películas, para sestear, para vivir sin preocuparse del reloj ni del calendario, para disfrutar del regalo de un día de sol que se alarga por el cambio de horario… Vacaciones… y están siendo buenas. 

28 marzo 2013


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Jueves, 28 de marzo de 2013
Vacaciones, día 1

Vale… cinco días no son exactamente vacaciones… pero tenía ganas de ponerlo y es una licencia que, como autor, me puedo permitir.

Aprovecho que hoy es laborable para comprar, hacer algunos encargos y escuchar algunos discos que, debido a mi falta de tiempo, había olvidado en un rincón. Escucho a los Guadalupe Plata y cuento los días que quedan para su actuación en el Primavera Sound. También me sabe mal haber tardado tanto en escuchar los últimos de Bob Dylan y Yo la Tengo. Tanto Tempest como Fade son de lo mejor de la cosecha del año pasado.

Hace un par de días nos invitaron al teatro… y después de muchos aciertos… no tuvimos suerte y la obra era de lo más flojo que hemos visto últimamente. No siempre se pude ganar.

Lectura, paseo con Cass por el barrio, aperitivo en el patio de Graceland hoy que el tiempo lo permite, alguna partida ocasional de pinball… vuelve a sonar el Fade de Yo la Tengo… y cada vez me gusta más.

26 marzo 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 26 de marzo de 2013

Y ya ha pasado otra semana. El sábado fuimos a casa de Núria y Jordi R. para cenar. Y Núria nos preparó una cena espectacular. “Garoines”, pollo tandori y curry de ternera. La presencia de picante me lleva a consumir mucho más de lo que es prudente... pero uno no siempre puede dominar sus adicciones. La cena sirve para acompañar las conversaciones sobre música (sobretodo), fútbol, planes, la actualidad, los josdeputa que nos han jodido... y otras muchas cosas.

Tras varios aplazamientos, amagos y soluciones alternativas, por fin reiniciamos los aperitivos. Aún en domingo – ya volveremos al tradicional sábado – esta vez nos fuimos hasta “Lafuente” (Gran Via de les Corts Catalanes, 931. Barcelona). Tapas generosas en las que predominan los fritos (comimos bravas, chocos, morros, croquetas y alcachofas rebozadas) y buen precio. Pese a que estábamos en petit comité (eramos los habituales), estuvo muy bien volver a arrancar.

Vuelta a casa, siestas, paseos con Cass y descanso dominical.

Y cuando ya va siendo hora de encerrarse en casa para disfrutar de las últimas horas del fin de semana, salimos hacia el Apolo para ver a Edwyn Collins. Uno de los músicos que le acompaña en la gira, Carwyn Ellis, nos ofrece primero sus canciones en versión acústica. Carwyn Ellis, a parte de ser uno de los hermanos Weasley, es el alma de Colorama. Buenas canciones y él sólo – con teclado y guitarra – en el escenario. Pese a que insistió en decirnos que “somos Colorama”, en el escenario sólo lo vimos a él. Y nos gustó, espero que pronto podamos disfrutar de Colorama al completo.

Y llega el momento de disfrutar de Edwyn Collins. Acompañado por sólo dos músicos, no sonó tan brillante como la anterior vez que lo vimos en directo (entonces vino acompañado por una banda espectacular), pero sus canciones son pequeñas joyas que siempre es un placer escuchar. Emotivo, divertido, socarrón... Edwyn Collins presentó las canciones de su nuevo disco “Understated”, repasó las de “Losing Sleep” y no se olvidó de sus temas más emblemáticos (“A girl like you”). Gran concierto, buen punto y final a otro fin de semana intenso.


Y en el Arts Santa Mònica, vale la pena no perderse “From here On” una exposición que nos permite reflexionar sobre la fotografía actual. Artistas reflexionan sobre el papel que la fotografía tiene actualmente en un contexto en el que tenemos ilimitados recursos para crear. Hay aportaciones fantásticas (Me interesan especialmente Doug Rickard, Corinne Vionnet – su tratamiento de las fotografías de viajes y el formato con el que las presenta acercan sus obras a la pintura -, Adam Bartholl y Pavel Maria Smejkal (un trabajo parecido al de John Haddock pero menos divertido y mucho más interesante). Y en la planta baja “Jordi Benito. Interiorisme/Accionisme” me permite hacer un par de fotos que inmediatamente cuelgo en instagram mientras pienso en la relación que esto tiene con la exposición que acabo de ver.


21 marzo 2013


DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves, 21 de marzo de 2013

Deambulamos por la semana hasta que el fin de semana llega para sacarnos de nuestro letargo. Y, si el tiempo y las actividades acompañan, dos días de tranquilidad nos compensan del ruido y la furia que hemos sufrido durante los otros cinco.

Sábado noche. Salimos a cenar con Jordi y María. Probamos el LLamber (c/Fusina, 5 Barcelona. Teléfono: 93 319 62 50). Se define como taberna gastronómica y ofrece platillos y tapas (con inspiración asturiana).  Pese a que el local es grande, conviene reservar ya que el sábado estaba a tope. Empezamos con unos cuantos entrantes: Anchoas con pan dulce de escanda y queso La Peral (de las mejores que he probado, también de las más caras), Bonito marinado en salsa teriyaki , pesto de rúcula y piñones (impresionante), croquetas caseras (muy buenas) y una tabla de quesos asturianos y catalanes (generosa). Hacemos segundos individuales, pero acabamos compartiendo: Arroz guisado con foie, morcilla de burgos con chipirones, solomillo de cerdo curado en casa relleno de Rey Silo y Alitas de pollo. Todos los platos están bien presentados y se hace difícil decidir con cual quedarse. Rematamos con un par de postres y cafés y salimos muy satisfechos (el precio, unos 35 € por persona, me parece muy correcto por lo bien que se ha comido).

La morcilla con chipirones, la foto es de María José

La noche continúa en – un clásico – “The Black Horse”. Cervezas y recuerdos. Son muchas las horas que hemos pasado aquí y, con Ricardo sentado a la mesa, lo recordamos.

Y para rematar la noche, decidimos ir al Magic. La música es buena y, poco a poco, se va llenando. Hacemos fotos, bailamos (unos más que otros) y reímos. En el fondo somos muy básicos y, desde que éramos adolescentes, nos ponen una lámpara de luz negra y somos capaces de pasarnos horas poniendo caras,  enseñando los dientes, sorprendiéndonos de lo mil veces visto y riendo mucho por ello. En el pasillo del Magic hay una… no hace falta decir nada más.

Al volver de uno de mis múltiples viajes al lavabo, me encuentro con que Jordi, María y María José se han confabulado con los empleados de seguridad del local para implicarme en actividades ilícitas. Me encierran en un cuarto para que vea la grabación de mis presuntos actos delictivos. La situación es ridícula pero – lejos de molestarme – me divierte. Una  vez aclarado que se han equivocado de persona – disculpas e invitación a copas incluidas -, nos prometemos amistad eterna y vuelvo a la sala a pasarlo bien (y con una anécdota que contar).

Volvemos a casa muy tarde, como cuando éramos jóvenes y nos reíamos más. 

14 marzo 2013

DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves, 14 de marzo de 2013


Libros, cómics, cine, teatro... y un poco de música. Hay casi de todo en la crónica de aliño de esta semana.

Empiezo con lo más flojito del lote. “La Jungla de Cristal” es una de esas sagas que –hagan la entrega que hagan en televisión – sacan nuestro espíritu más ochentero y nos engancha delante de la tele (al menos a María José y a mi… tenemos otras sagas adictivas… algunas son más dignas y otras más inconfesables). Por eso fuimos a ver “La Jungla. Un buen día para morir” y, pese al festival de explosiones, tiros, caídas y persecuciones, el conjunto decepciona. Si era un intento de introducir personaje – hijo – para seguir con la serie, creo que no ha funcionado. Cuando las emitan en televisión, seguiré disfrutando de las primeras entregas, pero si hacen esta, probablemente haré zapping.


Nos resarcimos viendo teatro, buen teatro. En el nacional hacen – hasta el 7 de abril – “Una història catalana”. Y no debería perdérsela nadie. Jordi Casanovas ha remodelado su obra y la dirige rodeándose de un reparto excepcional. Están todos muy bien, pero Lluisa Castell, Alicia Pérez, Andrés Herrera y, sobretodo, David Bagés (cuatro papeles bordados), están enormes. El texto hace confluir tres historias que nos trasladan, a buen ritmo, desde finales de los 70 hasta nuestros días, retratando a la sociedad catalana por el camino. El destino final del viaje es un desenlace Tarantiniano. Hay ecos de Casavella, aromas de “Tor. Tretze cases i tres morts” de Carles Porta, toques de western contemporáneo, humor y unas gotas de “Perros callejeros”… pero sobretodo hay mucho teatro del bueno.

Una obra te lleva a otra. Y así, la lectura de “Los Ignorantes” de Etienne Davodeau, me ha hecho leer “El fotógrafo” de Lefevre, Guibert i Lemercier. Lo había tenido numerosas veces en las manos pero la mezcla de cómic con fotografía hizo que no me decidiera a leerlo. Por suerte, la lectura de “Los Ignorantes” (en el que aparecen alguno de los protagonistas de la historia narrada en “El fotógrafo” y muchas referencias al cómic mismo, me saco de mi error. He disfrutado mucho leyendo “El fotógrafo”. El cómic narra una expedición del fotógrafo Didier Lefevre con un equipo de Médicos Sin Fronteras a Afganistan cruzando ilegalmente la frontera con Pakistan. El relato mezcla con maestría las fotos del mismo Lefevre y el resultado es una historia arrolladora capaz de sumergirnos y atraparnos desde el primer momento.

Abandonados por amigos, conocidos y saludados, y con un sol fantástico después de días de lluvia, llegó la hora del aperitivo del domingo. No dispuestos a perder el sol, improvisamos- en la terraza de Mariona – un aperitivo (que se convirtió en comida) vecinal.

“Un día perfecto” de Melania G. Mazzucco es el libro que me ha acompañado durante los últimos viajes en metro hasta el trabajo. El libro, que me regalo María José, ha sido todo un descubrimiento. Escrito con precisión casi quirúrgica, “Un día perfecto” es una de esas novelas corales que, personaje a personaje, historia a historia, van regalándonos el gran retrato de una ciudad (en este caso Roma) y de las distintas capas de su sociedad. Altman, Dos Passos, Cela…pero Melania G. Mazzucco se añade la dificultad de relatarnos 24 horas de un día… un prodigio.

Y la música… es la que escucho mientras escribo esto. Hoy Silvia Pérez Cruz.