16 junio 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 16 de junio de 2024


Descanso por fin después de días obviando el estatuto de los trabajadores. Sin tiempo para vivir, tampoco he tenido el tiempo y la calma necesaria para pararme, reflexionar y escribir un poco en este diario cada vez menos periódico.

Y pese a las quejas, algún momento ha destacado por encima de la neutralidad general y merece ser contado (aunque sea de una manera breve y poco precisa).

Nueva edición del Tast a La Rambla. Muchas horas invertidas, pero muchas de ellas de calidad y con retorno. Un año más – y van diez – cierro la experiencia agotado, pero contento de haber podido trabajar con un equipo increíble y un ambiente genial.

Por el camino, también he leído, con una sonrisa, “Tres enigmas para la Organización” de Eduardo Mendoza. Me ha gustado. Las carcajadas que hace muchos años me produjo “Sin noticias de Gurb” se han convertido en una sonrisa continúa. Ambos hemos cambiado, pero Mendoza sigue en buena forma.

También hemos hecho una escapada a la Fundació Antoni Tàpies para disfrutar de la sensacional “Cada quien, un universo” de Chiharu Shiota. Quedá una semana. No os la perdáis.



Poco más: Un viaje a Castellón, un buen rato con Pepe y Lidu en Alcossebre y algunas cenas con amigos (con Marta, JoanMa, Albert y Esther en un restaurante italiano que no merece mención y, en casa de Núria i Jordi R, con Elna, Txell y Lluís) también han servido para recargar pilas.

Pese a que hace años que no compro discos de manera regular, no soy de piedra y entrar en una tienda, supone una tentación irresistible. El otro día, haciendo tiempo antes de una reunión, entré en Revólver y salí con un single en vinilo verde de Rebeldes 79. Es precioso, pero como tiene el agujero pequeño, no podrá sonar nunca en la sinfonola. Para resarcirme, también compro – esta vez online – el Space Oddity de Los Hermanos Calatrava. No veo el momento de incorporarlo a la selección musical que suena en Graceland.


25 mayo 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 25 de mayo de 2024


Viernes. Nos levantamos pronto y, dando un golpe a la rutina, cogemos un tren para empezar unas cortas vacaciones que nos llevarán a Alicante, Cabo de Palos, Cieza y Elche con alguna parada intermedia.

Días de descanso, de paseos, de lectura, de descubrimientos y de, pese a alguna llamada inoportuna y algunos problemas laborales, de desconexión.

Algunos de los locales – hoteles y restaurantes -que nos acogido, merecen mención aparte: César Anca -Ojeda, 1. Alicante. Teléfono 96 512 43 62- (quizá la mejor comida de estos días, en una mesa llena de brisa de mar junto a la puerta y excelente servicio), Torremocha Cabo de Palos -Subida al Faro, 121. Cabo de Palos – (por su excelente ubicación, atención a los detalles, comodidad y tranquilidad. Un lugar con encanto para repetir), La Lonja - Calle O Shea, 15. Santiago de la Ribera – (Nos llevaron e invitaron Lola, Caty y Ángel. Nos encantó la comida, sobre todo el caldero, y el servicio. La compañía hizo que fuera especial), la Casa de la Campana – Carretera del Ginete. Cieza. Teléfono 675980551 – (Ubicación fantástica, rodeada de jardines y campos de frutales, tranquilidad, comodidad y soledad. Nos dio grandes momentos) y L’Hort de Nal - Avenida de Candalix 27. Elche – (Una casa junto al centro de Elche y su palmeral, diseñada por Antonio Serrano Bru, reconvertida en hotel y rodeada de jardines. Un lugar fantástico para desconectar y disfrutar. El excelente servicio y la atención a los detalles nos proporcionaron una estancia fantástica).

Martes. Volvemos a Barcelona en tren. Es espectacular estar de vacaciones.




14 mayo 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 14 de mayo de 2024


De nuevo han pasado dos semanas. Mucho trabajo y pocas ganas de escribir. Nunca ha habido mucho interesante por aquí, pero estos días, todavía hay menos.

En el habitual resumen de urgencia cuando esto ocurre, hoy tenemos:

Días festivos en Graceland (lectura, descanso y tele), una cena en casa de Fermín i Alena, una visita a El Duende By Tablao Cordobés (un espectáculo con la misma solvencia y potencia que los que tienen lugar unos metros más arriba), una cena con copas extra con Jordi P., un viaje familiar a Castelló (donde los arrocitos pero sin arroz) y poco más.


Me lo he pasado en grande leyendo "El hombre iluminado" de Brandon Sanderson.  

El resto del tiempo es trabajo, disgustos y cosas feas. Por suerte tengo a María José y nos cuidamos. Sin esa ayuda, algunas jornadas serían insoportables.

30 abril 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 30 de abril de 2024

En el Teatre Goya reímos con “El Favor”. Excelente para dejar atrás una jornada de casi 12 horas llena de reuniones. Después cenamos algo con Marta, JoanMa, Albert y Ester. Empiezo muy cansado y, poco a poco, recupero energía. Volvemos a casa dando un largo paseo. Mañana es festivo. Descansaré y leeré.

28 abril 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 27 de abril de 2024

De nuevo haciendo un Kevin McCallister. Leo y veo algo de tele.

El Minifestival sigue siendo una pequeña maravilla que siempre guarda sorpresas en su pequeño cartel. Este año el gran reclamo era Miki Berenyi que, aparte de actuar con su Miki Berenyi Trio, presentaba el libro “Fingers Crossed” por la tarde. Es de agradecer iniciativas como esta que, desde 1995, apuesta por la buena música.

El cartel del festival lo completaban Hola Lis (que presentaba su primer trabajo, “Foravila”) y Aderyn. Ambas ofrecieron buenos conciertos. Y llegó el turno de Miki Berenyi. Es un lujo poderla disfrutar de la exlíder de Lush en la distancia corta. Bien secundada por un bajista excepcional, Oliver Cherer, y un sensacional guitarra, Kevin “MOose”McKillop, ofreció un set intenso y bien trabado.

¡Gracias Minifestival por tantos años de alegrías! Aunque no siempre las haya aprovechado.



24 abril 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 24 de abril de 2024

Trabajas. Haces otras cosas (menos de las que te hubiera gustado). Duermes. Vuelves a trabajar. Han pasado 20 días y no has escrito.

Hoy toca uno de esos resúmenes exprés hechos con más apremio que pericia.

Lo dejé en un pequeño cambio laboral que, de momento y como era de esperar, me ha dejado más trabajo y menos satisfacciones. No sé si en el futuro esto cambiará, pero sería lo deseable.

En estos 20 días: He leído “El infierno” de Carmen Mola (poco menos que un folletín y la confirmación de lo que el título anuncia) y “Nos vemos en agosto” de Gabriel García Márquez (Agradable de leer, pero no deja de ser un cuento menor anunciado a bombo y platillo como lo que no es). He visto series (Shogun, Extraordinary, Tokio Vice). Hemos visto el Homenaje a Carmen Amaya en la Sala Paral·lel (muy bien pero excesivamente largo). Hemos celebrado cumpleaños en la intimidad y con la familia. He cocinado de urgencia (por desconexión accidental del congelador). Hemos visto las exposiciones “De lo cotidiano y su luz” de Alejandro Quincoces, “Noli me tangere” de Joan Boy y “Tots els mecanismes” de Josep Segú en la Sala Parés (brutal, como siempre, Quicoces y muy bueno Josep Segú).


Y, a parte: Comidas familiares en casamadre y en el Memorias de China. Un fin de semana en S’Agaró (con viaje de ida y vuelta y, por nuestra mala cabeza, con un nuevo viaje de ida y vuelta). Un desayuno frente al mar. Ratos de lectura en una playa devastada por el temporal. Una comida, como siempre fantástica en el Goddard. Iola, David y Martí nos han preparado un hot pot (copas, risas y larga digestión al día siguiente).

Y vuelvo a estar por aquí. Intentando recuperar el ritmo.

05 abril 2024

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 05 de abril de 2024


He trabajado junto a Fermín los últimos ocho años. Ayer cerramos un periodo laboral en el que he tenido la suerte de trabajar mano a mano con él. Echaré de menos las facilidades y la confianza recibidas, la complicidad en los buenos momentos y el apoyo en los malos. Y pese a los malos momentos, que también los ha habido, han sido ocho años buenos. Empieza una nueva época.

Y como han sido días de mucho trabajo, poco tengo que contar. He leído “Pedra de tartera” de Maria Barbal, hemos visto la fabulosa “Slow Horses” i la segunda de “The Bear”, hemos hecho paseos por Martorell, hemos comido en el Restaurante Aragón de Sant Andreu de la Barca y poco más.


Y hoy, por fin, es viernes.