DIARIO DE UN OCIOSO
Jueves, 14 de marzo de 2013
Libros, cómics,
cine, teatro... y un poco de música. Hay casi de todo en la crónica de aliño de
esta semana.
Empiezo con lo
más flojito del lote. “La Jungla de Cristal” es una de esas sagas que –hagan la
entrega que hagan en televisión – sacan nuestro espíritu más ochentero y nos
engancha delante de la tele (al menos a María José y a mi… tenemos otras sagas
adictivas… algunas son más dignas y otras más inconfesables). Por eso fuimos a
ver “La Jungla. Un buen día para morir” y, pese al festival de explosiones,
tiros, caídas y persecuciones, el conjunto decepciona. Si era un intento de
introducir personaje – hijo – para seguir con la serie, creo que no ha funcionado.
Cuando las emitan en televisión, seguiré disfrutando de las primeras entregas, pero
si hacen esta, probablemente haré zapping.
Nos resarcimos
viendo teatro, buen teatro. En el nacional hacen – hasta el 7 de abril – “Una història
catalana”. Y no debería perdérsela nadie. Jordi Casanovas ha remodelado su obra
y la dirige rodeándose de un reparto excepcional. Están todos muy bien, pero
Lluisa Castell, Alicia Pérez, Andrés Herrera y, sobretodo, David Bagés (cuatro
papeles bordados), están enormes. El texto hace confluir tres historias que nos
trasladan, a buen ritmo, desde finales de los 70 hasta nuestros días, retratando
a la sociedad catalana por el camino. El destino final del viaje es un
desenlace Tarantiniano. Hay ecos de Casavella, aromas de “Tor. Tretze cases i
tres morts” de Carles Porta, toques de western contemporáneo, humor y unas
gotas de “Perros callejeros”… pero sobretodo hay mucho teatro del bueno.

Abandonados por
amigos, conocidos y saludados, y con un sol fantástico después de días de
lluvia, llegó la hora del aperitivo del domingo. No dispuestos a perder el sol,
improvisamos- en la terraza de Mariona – un aperitivo (que se convirtió en
comida) vecinal.
“Un día perfecto”
de Melania G. Mazzucco es el libro que me ha acompañado durante los últimos
viajes en metro hasta el trabajo. El libro, que me regalo María José, ha sido
todo un descubrimiento. Escrito con precisión casi quirúrgica, “Un día perfecto”
es una de esas novelas corales que, personaje a personaje, historia a historia,
van regalándonos el gran retrato de una ciudad (en este caso Roma) y de las
distintas capas de su sociedad. Altman, Dos Passos, Cela…pero Melania G.
Mazzucco se añade la dificultad de relatarnos 24 horas de un día… un prodigio.
Y la música… es
la que escucho mientras escribo esto. Hoy Silvia Pérez Cruz.
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