DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 22 de julio de 2016
Hace años que la
tradicional barbacoa en casa de Kris y Tony no es una barbacoa. La
fecha y la prevención de incendios dejaron sin sentido el nombre
que, sin embargo, sigue teniendo una reunión – casi familiar –
que este año ha llegado a su undécima edición y que apetece
siempre mucho. Los años pasan rápido y sólo el crecimiento de las
niñas nos permite ver como pasan. Acabamos, como siempre, con una
sesión fotográfica que también es tradición y con muchos abrazos.
Leo el “Un hombre
enamorado” de Karl Ove Knausgard. La segunda parte de “Mi lucha”
no sorprende – por suerte -. Brillante en la descripción de lo
cotidiano, tremendamente despiadado al mirar hacia el interior...
leer a Knausgard fascina a la vez que provoca cierta sensación de
estar entrando en terrenos demasiado personales. Ahora se impone una
pausa antes de acometer “La isla de la infancia”. No hay prisa.
En castellano se acaba de publicar la cuarta entrega y aún hay dos
pendientes de traducción.
En el Arts Santa Mònica
visito Black is Beltza. Black is Beltza es una exposición en torno
al cómic

Cuento los días que
faltan para las vacaciones y no me salen las cuentas. Hace un par de
días, en una comida de trabajo con personas de diferentes empresas,
comentamos lo largo que se está haciendo este mes de julio. Era una
sensación compartida. O este curso ha sido especialmente duro o cada
vez va a peor. Me temo que la respuesta correcta es la segunda.
Al publicar la entrada
constato que se me olvidó el aniversario de este blog (ha sido un
julio de pereza y no he pasado demasiado por aquí). El 11 de julio
cumplimos trece años juntos, tampoco este año lo celebraremos.
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