DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 20 de enero de 2013
El “Piripipao” sigue ofreciendo calidad a buen precio. Es un
bar-restaurante sencillo donde se come bien y tenemos la suerte de que está
cerca de casa. Ayer, con María José, fuimos a comer antes del cine: croquetas
(buenísimas) y un delicioso filete con foie.
Y después “Django desencadenado”. El nuevo Tarantino ofrece
lo que promete. No es un western, ni siquiera es un espagueti western. “Django
desencadenado” es un Tarantino, un género que tiene cumbres y hondonadas. “Django”
no es ni una cosa ni la otra. Pese a que, para mi gusto, falla de ritmo en
algunos momentos, entretiene, divierte y no decepciona en ningún momento.

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