DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 23 de marzo de 2026
Estos días Graceland vuelve a recibir amigos y familia que vienen a conocer a Lucy. Los primeros han sido Yoli, Rafa, Marta, JoanMa, Mariona, Eli, Mireia, Núria... También hacemos los primeros paseos - lentos, erráticos, divertidos... - por la calle.
Domingo noche. En el Jamboree actúan Los Hermanos Cubero. Por una vez, no somos los más viejos del lugar. Se agradece.
En el concierto presentan su último disco “Cubero bueno, Cubero malo” alternando, como mandan los cánones, canciones de sus discos anteriores. Buen concierto, sonido impecable, humor, jotas, buenas letras, conocimiento, seguidillas, respeto, chistes malos celebrados por todos, corridos, nombres de pueblos que parecen inventados, pedagogía musical, chistes buenos, público atento y entregado, habas verdes, buen ritmo… salimos eufóricos. ¡Gracias Roberto y Quique!
Escuchar a los Cubero es un placer siempre. Su trabajo con la música popular es un ejemplo a seguir, una muestra de es posible buscar en las raíces de nuestra música para hacer un producto totalmente contemporáneo. No se prodigan mucho en Barcelona, estad atentos o programad un viaje a su próximo concierto. No os arrepentiréis.
En Graceland hoy suena el “Cubero bueno, Cubero Malo” de los Hermanos Cubero que ayer nos llevamos en vinilo del concierto.
Escuchar a los Cubero es un placer siempre. Su trabajo con la música popular es un ejemplo a seguir, una muestra de es posible buscar en las raíces de nuestra música para hacer un producto totalmente contemporáneo. No se prodigan mucho en Barcelona, estad atentos o programad un viaje a su próximo concierto. No os arrepentiréis.
En Graceland hoy suena el “Cubero bueno, Cubero Malo” de los Hermanos Cubero que ayer nos llevamos en vinilo del concierto.

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