31 julio 2009

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 31 de julio de 2009


María José llega a casa después de su última jornada laboral y empiezan oficialmente nuestras vacaciones (sé que llevo un mes sin dar golpe... pero hoy empezaban nuestras vacaciones y los cambios en mi situación laboral no harán que un hecho tan importante sufra modificaciones). Las inauguramos con un aperitivo improvisado en el patio de Graceland, con los tradicionales regalos de vacaciones (un disco para María José, una camiseta chulísima para mí y un cerdito de goma – que hace piiiip cuando lo aprieta, por suerte durara poco entre sus dientes – para Cass) y con una comida en la que empezamos a tener la sensación de que algo ha cambiado.
Café con helado en el Café de la Plaça, siesta, Paolo Conte cantando mientras escribo esto y leo las crónicas que Jordi P. escribe de su viaje... mañana empiezo mis propias crónicas vacacionales que no serán ni tan exóticas ni tan llenas de acontecimientos dignos de mención... pero seguro que serán relajadas.
Mientras eso llega, todo hoy parece mejor, incluso la última de las infiltraciones que me han estado castigando durante las últimas semanas parece más agradable. Siempre he querido jugar infiltrado y este verano por fin lo podré hacer.

2 comentarios:

Xavi dijo...

Ara que esteu de vacances a veure si trobem un dia per fer el sopar. Nosaltres el proper cap de setmana no però l,altre pujarem a Girona. Podem muntar una trobada. Que tingueu un bon descans !

xavi dijo...

Gracies... ens veiem allà.
Una abraçada;