01 abril 2008

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 31 de marzo de 2008


Dejas de escribir unos días – acosado por duras partidas de poker on line y guerras de hardware (que de momento pierdo) con la máquina de marcianitos cuyo ordenador ha dejado de funcionar correctamente y se te acumula el trabajo.

Fin de semana fabuloso en el que las comidas con amigos (con María José, Nuria y Jordi R), las series de televisión (Alias, Senfield y Lost) y los buenos ratos en compañía de María José me han permitido recuperar fuerzas para continuar jugando al poker on line y para enfrentarme – sin suerte – al ordenador que se resiste como gato panza arriba.

El sábado Jordi y Nuria nos llevaron a comer unas tapas en el Mesón Restaurante Delicias. Platos abundantes y calidad suficiente para disfrutar de un aperitivo que se convierte en larga comida con sobremesa incluida, rodeados de familias y parroquianos habituales (el taxista que deja el taxi encendido en la puerta mientras se pega el lingotazo, el jubilado que compra medio queso, el “dandy”, el jugador profesional, el pesado...).

la yuca en el patio de GracelandEl domingo, después de pasarnos el resto del sábado sesteando, acometemos la dura tarea de trasplantar la yuca que nos regalaron Jordi y Nuria cuando empezamos a vivir en Graceland, hace ya más de dos años y medio. En este tiempo la yuca no ha parado de crecer y como nos han dicho que sus raíces son peligrosas, hemos decidido trasplantarla a una maceta grande que nos permitirá controlar su crecimiento sin que las raíces aparezcan en el trastero del vecino.

El trabajo es superior al esperado y, para celebrar su conclusión, nos regalamos una comida en un restaurante del barrio que no hemos probado hasta ahora a pesar de que tiene buena pinta.
El Restaurant La Perla (Castelao, 104 L’Hospitalet de Llobregat Tel. 93 422 72 20) tiene pinta de fonda de pueblo. El sencillo comedor es acogedor y agradable. En la carta se combinan platos tradicionales, carnes y pescados. Compartimos un carpaccio de bacalao de primero (buenísimo) y una paella (la mejor que he comido en mucho tiempo) de marisco. De postre, la gula es una cosa muy fea, unos profiteroles caseros que rematan la fiesta.
El trato es muy amable y salimos muy satisfechos. Seguro que volveremos ya que son una de las mejores opciones a las que podemos acceder sin coger vehículo ni transporte público.

El resto del día lo ocupamos con series y descanso, que esto de la jardinería es algo muy serio.

El cambio de hora para adaptarnos al horario de verano, es otra de las noticias que me dejan de buen humor.

2 comentarios:

toni tugues dijo...

Et cal ajuda amb el pc? :)

xavi dijo...

si que em cal ajuda... pero sembla complicat... ja t'ho explicaré.
Gracies, una abraçada.