14 marzo 2008

DISCOS VIEJOS que hace tiempo escuché (XII)
El último de la fila. Nuevas mezclas


El último de la fila. Nuevas Mezclas
Atesoro muchos recuerdos relacionados con El último de la fila: conciertos en la recta de l’Estadi, en el Camp Nou, quizás también en el Sot del Migdia, soportando con estoicismo las siempre extrañas preguntas de Flowers en una rueda de prensa multitudinaria, escuchando sus canciones con los amigos, sonando en mis walkman mientras empezaba a patearme Barcelona.

Y todos estos gratos recuerdos cobran vida cada vez que escucho cada una de las canciones que Manolo García y Quimi Portet incluyeron en este disco. Nuevas Mezclas es un disco publicado en 1987 por el sello barcelonés Pdi (Producciones Discográficas Independientes) y recogía temas ya publicados anteriormente por el dúo barcelonés.
Suenan las primeras notas de “Insurrección” y no puedes evitar que un escalofrío de nostalgia te recorra todo el cuerpo. Y el resto de canciones del disco no dejarán indiferente a ninguno de los que tuvimos la suerte de disfrutar de esa Barcelona efervescente de la que El último de la fila se convirtieron en abanderados. Aquí están también “Aviones plateados”, “El loco de la calle”, “Querida milagros”, “Lejos de las leyes de los hombres”, “No me acostumbro”, “Soy un accidente”, “Mi patria en mis zapatos”, “Dulces sueños” y “¿Quién eres tú?” (la única canción nueva que aparecía en el disco). Las nuevas mezclas – el disco se remasterizó en Londres - a las que hace referencia el título, venían a solucionar las pobres producciones de los dos discos anteriores (“Cuando la pobreza entra por la puerta...” y “Enemigos de lo ajeno”).
El disco es una colección de lujo de canciones y está, por meritos propios, en el altar de los mejores del pop español. Pero por encima de todo esto hoy ha llegado aquí por el poder evocador de sus canciones, por todas las imágenes que afloran mientras escribo esto y por la sonrisa que me acompaña desde que he deslizado la aguja del tocadiscos hasta el principio del primer corte. Y, pese a que me he tenido que levantar para cambiar la cara hace ya un rato, sigo prefiriendo la incomodidad de escucharlo en nuestro viejo tocadiscos. Y es que no hay nada como chutarse nostalgia con dosis de vinilo.

1 comentario:

El futuro bloguero dijo...

Este fin de semana, escuchamos Querida Milagros y Aviones Plateados en una selección para un largo viaje en coche. Y siempre dan ese toque táaaaaan agradable.

Eso sí, lástima el sonido vinilo... era en cd.