16 diciembre 2009

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 16 de diciembre de 2009


Una lámpara nueva que aparta las tinieblas que se habían adueñado de la cocina de Graceland, una mañana pasando frío en el centro, mirar libros en el Fnac sin objetivo fijo, un café sentado junto a una gran cristalera mientras leo un buen libro... en ocasiones esa felicidad que desea el pequeño árbol de la foto es más fácil de alcanzar de lo que todos pensamos.

1 comentario:

El futuro bloguero dijo...

Esa es la felicidad Xavi, está en las pequeñas cosas que nos alegran.

Abrazo