17 febrero 2010

DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 17 de febrero de 2010


La semana pasada Marta se pasó por casa y, a parte de dejarme una imagen que – para bien o para mal – me acompañará toda la vida, me dejó en herencia su colección de vinilos.
El regalo (o, según como se mire, el depósito ya que siempre los tendrá a su disposición) me hizo mucha ilusión. Poco a poco mi casa se va convirtiendo en un almacén de colecciones de vinilos, y a nuestros propios discos de vinilo se han ido uniendo los de familiares y amigos.
Junto a discos que me traen buenos recuerdos (como el “Love over gold” de los Dire Straits o el “Nothing like the sun” de Sting) hay otros que seguramente no escucharé (en particular hay un par de Joaquín Sabina que, salvo enfermedad mental grave, locura transitoria o petición irrechazable de algún amigo, no volverán a catar aguja en mi presencia), pero todos serán guardados con cuidado y con cariño.

Y, como para hablar de música, lo mejor es acompañarse de una buena banda sonora, mientras escribo esto suena el primer disco de Violent Femmes que añade, a este post, el toque necesario de nostalgia.

3 comentarios:

performance dijo...

Dios!! Violent femmes!!!

El futuro bloguero dijo...

Ohhhh, Violent Femmes, (ya sé que no es original al ver lo de Performance) pero es lo que pensé al leerte la entrada...

xavi dijo...

Que grandes que son!!!!