29 marzo 2008

DIARIO DE UN OCIOSO
Viernes, 28 de marzo de 2008


La semana pasada el “Cultura/s” – suplemento cultural del periódico “La Vanguardia” – llegó a su número 300. Y lo hizo dedicando un especial a Barcelona. Que un suplemento cultural – para mí el más interesante que se publica en este país – llegue a su número 300 y lo haga en tan buena salud es una excelente noticia. Y un número dedicado íntegramente a reflexionar sobre Barcelona – un tema que me apasiona – es una verdadera suerte.

Y pese a los claroscuros, el Cultura/s 300 ha conseguido - una vez más - hacerme reflexionar.

Barcelona es una ciudad en constante evolución. Ahora, tras la euforia olímpica que nos invadió a todos, se ha instalado en la opinión publicada – formada muchas veces en tertulias mediáticas vacuas caracterizadas por el decir algo por no callar – un pesimismo que nos muestra a Barcelona como el parque temático del sur del Mediterráneo. Lo peor del “Cultura/s” dedicado a la ciudad es que está lastrado por esta opinión derrotista que no tiene nada que ver con la realidad.
Barcelona no es sólo el centro histórico lleno de “guiris”, las berreas de los aficionados al fútbol y las despedidas de soltero europeas. Barcelona es también sus barrios – que muchos de los que escriben en el suplemento no suelen pisar -, sus mercados, sus parques, sus calles, su transporte público, la vitalidad de sus calles, sus miles de actividades culturales, las ciudades que la rodean y con las que Barcelona es ya una... Barcelona es mucho más que lo que algunos artículos dejan entrever.

En esta línea de opinión – creo que es más pose que verdadera reflexión- está Xavier Montanyà que denuncia una desidentificación del barcelonés con su ciudad, “...El centro de la ciudad había desaparecido, lo habían repoblado con tiendas, turistas y hoteles...”. Nada más lejos de la realidad, el centro de la ciudad no es un parque temático sino que es más accesible que nunca para el propio ciudadano. En esta línea – en su vertiente nostálgica – está también Kiko Amat – tipo simpático al que no conozco y con el que suelo coincidir en gustos musicales y en otras actitudes vitales – que llega a afirmar que era preferible pasear por el Barrio Chino temiendo por la vida que hacerlo ahora y morirse de aburrimiento. No puedo estar menos de acuerdo, pasear temiendo por tu vida no es, en absoluto, deseable. Además pasear por el Raval hoy no es en absoluto aburrido, ni higiénico, ni – cámara colgando al cuello – seguro. Barcelona es una ciudad viva y lo que si que convertiría a Barcelona en un parque temático sería conservar ciertos elementos que están fuera de tiempo y que la evolución propia de la ciudad se llevaría de una u otra manera. A todos nos gustan los colmados con dependientes carpetovetónicos con bata azul y lápiz en la oreja... pero lo que ahora tenemos – nos guste o no – es pequeñas tiendas – en las que el diseño de interiorismo es una palabra prohibida – regentadas por pakistaníes con exagerado bigote y sonrisa amistosa. La nostalgia por el pasado debe quedarse en un ejercicio de estilo.

Por suerte así lo entiende Laura Freixas en uno de los artículos más lúcidos del especial.
Es interesante también la reflexión de Xavier Antich sobre la inmigración – tema que muchos otros analistas obvian y que es crucial para entender la Barcelona que hoy tenemos –. Otro de los momentos grandes es el que aportan los poetas Lluís Calvo y Jordi Valls de la mano de Ernest Farrés con sus paseos por las periferias – algunas situadas en la misma ciudad – de Barcelona.
Críticas lúcidas como la de Chirs Ealham, interesantes visiones de futuro como las de Josep María Montaner y Zaida Muxí, o reflexiones acertadas como las de Francesc de Carreras se enfrentan a visiones parciales o tendenciosas como la de Ferrán Sáez que llega a equiparar la ciudad con un “pesebre vivent” obviando su vitalidad y su fuerza.

Y es que creo que, muchas de estas opiniones, son elegantes teorías escritas en un despacho y no basadas en la Barcelona que se conoce caminando por sus calles. A mí me gusta tanto la Barcelona de ahora como la de antes, por cada pero que le encuentren a una u a otra, yo les pondré delante un pro.
Pese a eso también soy crítico - sobretodo con las políticas municipales durante el mandato de Joan Clos (uno de los peores alcaldes que ha tenido la ciudad)-, pero lo soy sólo con las instituciones y las leyes que promulgan y no con la dinámica de la ciudad.

El especial se completa con las habituales secciones también centradas en diversos aspectos de la ciudad y algo lastradas por amiguismos y muy – quizá demasiado – fragmentarias, echándose de menos alguna visión de conjunto. Me sorprende especialmente la sección Pantallas donde prácticamente se olvidan de Cesc Gay (su “En la ciudad” me parece lo más cercano a la Barcelona de mi generación que he visto en mucho tiempo) destacando el trabajo – poco barcelonés, aunque hecho en Barcelona – de cineastas como Balagueró o Bayona.
Sorprende también el olvido de la televisión como parte fundamental de esa visión de Barcelona. Sólo Andrés Hispano destaca el papel de BTV durante el periodo 1997 – 2001 (curiosamente periodo en el que él fue parte fundamental de ese proyecto), pero se olvida de TV3 (fundamental en la vertebración de una imagen catódica de la ciudad) y de las otras televisiones locales que también han ayudado a crear la imagen pública de Barcelona.

Pese a mis críticas, pese a que podría seguir horas y horas discutiendo con cada uno de los que han escrito en este “Cultura/s” dedicado a Barcelona... Muchas felicidades por los 300 – ahora ya 301 – y muchas gracias por vuestro trabajo y por hacerme pensar una vez a la semana.

4 comentarios:

toni tugues dijo...

Excellent reflexió.
:)

Anónimo dijo...

doncs què vols que et digui... a mi em fot veure com gran de gràcia se m'està passeigdegracialitzant, ara resulta que tanca la ferreteria soriano per fotre'm una gelateria clònica a cinquanta més, que tanca el bar tupinamba per posar-se un zara... em fot que tot plegat faci de les ciutats fotocòpies unes de les altres. m'avorreixo. m'agrada que un botiguer em vengui la moto, em foti el rotllo i poder esgarrapar-li un descompte, i si ara són paquistanesos, doncs em sembla estupendo, el que fot és el perdre el cul pel turista, no donar opcions de vida a l'immigrant.

xavi dijo...

Diuen els castellans que "Cuando el río suena..." i no seré jo el que m'enfronti a la saviesa popular... el que em rebota es aquesta pose de certs tertulians de dir que Barcelona s'està convertint en un parc temàtic. Son els mateixos que van criticar les reformes que es van fer quan els Jocs Olímpics, els abanderats del "Barcelona es el Titànic", els mateixos pesats que et venen amb el tòpic de "Contra Franco vivíamos mejor", els nostàlgics del que no han viscut (i ploren per un xino que no van conèixer si no es amb protecció policial)... i jo també estic en contra de la homogenització de les ciutats... però no es un mal de Barcelona, es un mal global que crec que aquí portem prou be... Prou de queixar-vos ploramiques i comenceu a gaudir de la ciutat, que si no sortiu no podreu veure com els bàrbars la arrasen.

Anónimo dijo...

hahaha vinga, home... :)