10 junio 2007

DIARIO DE UN OCIOSO
Sábado, 9 de junio de 2007


Viernes.
Me encuentro con María José, Carmen y “El Jefe” en el “Victor’s” para coger fuerzas con un bocata de panceta con queso antes de una nueva sesión de teatro.
En el Teatre Sagarra vemos “El Mercader” una versión libre de “El Mercader de Venecia” de Shakespeare dirigida por Pep Pla. Buenas interpretaciones (4 actrices entre las que destaca Mercé Martínez) y una buena dirección, me lo paso muy bien.
Pese a las adversas condiciones ambientales que impone la noche de la ciudad que nos acoge, conseguimos tomar una cerveza – no tan tranquila como hubiera sido deseable – y comentar la jugada.

Sábado. Me gusta levantarme pronto y salir a la calle cuando la ciudad empieza a ponerse en funcionamiento. Pese a la hora temprana me cruzo con mucha gente: los que riegan las calles, el que – como yo – va a buscar la prensa al quiosco o el desayuno a la panadería, el que vuelve de fiesta con pasos vacilantes, el que pasea al perro, la que a estas horas ya ha conseguido – no se sabe a ciencia cierta como – llenar el carro de la compra, el que se ha dormido en un banco de la plaza, la pareja que alarga la noche en el banco de al lado, el antipático quiosquero (de los dos, hoy tocaba el malcarado), la señora de la panadería, el viejito de la boina... algunos repiten, otros sólo me los cruzo un día y nunca más los vuelvo a ver.

Vuelta a casa y desayuno con María José.

Cerca de mediodía damos un largo paseo que acaba en el Ikea. Compramos patatas y salamis picantes que comemos en el camino de vuelta.

Durante el día se ha ido gestando, por casualidad, un encuentro en casa con amigos. Primero llegan Roger y Clara, después Quim, llamamos a Toni y se apunta, llamamos a Jordi – que esta con Alex “el niño” – y los dos se apuntan. Cervecitas en el patio de Graceland mientras esperamos que lleguen los últimos.

Queríamos pedir comida a domicilio pero acabamos comiendo – tardísimo – en el restaurante japonés de la puerta de al lado. Las últimas copas las hacemos – entre partidas al Dirty Harry y a la máquina recreativa – en casa. La noche, entre buenos amigos, ha sido – pese a las desafortunadas noticias deportivas que la jornada nos ha deparado – genial pero el próximo día cenaremos más pronto.

1 comentario:

toni tugues dijo...

Una fantastica jornada. Gracias por el "asilo político" de después de cenar :) 1 abraçada.