25 enero 2006

“Durante años relegado por el valor del oro, el tiempo está llamado a convertirse en nuestro bien mas preciado”
Santiago García Quintana. Pequeña Historia del Ocio. Buenos Aires 1958

“Un día sin actividad no es, necesariamente, un día desaprovechado”
Santiago García Quintana. Idle life. New York 1957


DIARIO DE UN OCIOSO
Miércoles, 25 de enero de 2006


En clase de cocina. Un segundo café de la máquina de la escuela me ha salvado – momentáneamente – de caer en un sueño profundo. Los preparativos de los platos que hoy vamos a cocinar son lentos y el suave rumor de las conversaciones en voz baja, unidos al ruido del cuchillo sobre la tabla de cortar, actúan con la misma eficacia que la mejor de las nanas. La costilla de cerdo – uno de los ingredientes de los platos de hoy – empieza a susurrar en la cazuela y su olor se expande por el aula… suerte del segundo café.

La semana pasa lenta: trabajo rutinario en Levi Pants, oferta de trabajo rechazada (sigo, pues, encadenado a las órdenes del señor Levi) y – fugaces pero intensos – momentos de ocio en compañía de María José.

Mientras todo esto pasa, asisto con estupefacción al número circense con el que nuestros políticos intentan distraernos. Hablo del “Estatut” y la interminable sarta de insensateces promocionadas por ambos bandos en una disputa que, para la mayoría de los sufridos votantes, está durando demasiado. Empezamos a estar hartos de ver como se ponen medallas, de ver como abanderan insostenibles posturas, de soportar discursos en los que se erigen en salvadores y únicos poseedores de los valores eternos de la patria (sea la española por un lado o la catalana por el otro), hartos de soportar como se hace demagogia cuando se debería hacer Política, hartos del politiqueo de cara a la galería… seguramente tenemos la clase política que nos merecemos, pero ¿Qué hemos hecho para merecer tan poco?

Salgo de clase un poco antes y aprovecho para visitar la Sala Parés y, justo enfrente, la Galería Trama. En esta última brilla con luz propia la obra de Javier Velasco. Mayte Martín y Tom Waits ponen banda sonora al paréntesis artístico de hoy.
Camino de Levi Pants hago una parada en un supermercado chino y compro caramelos de jengibre. Pican pero están buenos.

1 comentario:

Dyitz dijo...

Uh, el cafe es estupendo para eso; yo lo tomo siempre (de hecho, aunque no tenga sueño lo tomo :P) Saludos!